El Estado dominicano mantiene desde hace varios años un valioso programa de becas que contribuye a que el país pueda formar a profesionales en distintas áreas, con la oportunidad de ampliar sus conocimientos, tanto a nivel nacional como internacional.
En el caso del Ministerio de la Juventud, programó en 2019 un total de RD$233.5 millones para ese propósito, incluyendo RD$29 millones para becas en el extranjero. El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) planificó invertir RD$3,323.1 millones, de los que RD$1,892.8 millones serían para apoyar a estudiantes que se capacitan en el extranjero.
Para 2020, el Ministerio de la Juventud programó RD$263.3 millones, incluyendo RD$44 millones para becas internacionales. Mientras, el MESCyT planificó invertir en el apoyo a la formación de estudiantes un total RD$3,169.3 millones, incluyendo RD$1,738.5 millones para postgrados fuera del país.
Se trata de un programa estatal fundamental para que República Dominicana pueda contar con profesionales que traen al país nuevos conocimientos y con la experiencia práctica de observar otras realidades.
Sin embargo, debemos lamentar que los becados en el extranjero tengan que sacrificar a sus familiares, cuando, por ejemplo, el MESCyT se retrasa desde octubre en el pago de algunos estudiantes que se encuentran en Europa.
Se trata de una falta de planificación que para la burocracia estatal podría parecer pequeña, pero que genera grandes dificultades para nuestros becados y sus familiares.





