1. Los tipos de interés están a punto de subir
La señal de venta más importante en el mercado de renta fija es cuando los tipos de interés están a punto de subir. Dado que el valor de los bonos en el mercado depende en gran medida del cupón de otros instrumentos de deuda, un aumento de los tipos de interés significa que tus títulos actuales probablemente perderán valor. A modo de ejemplo, si un bono es emitido con un cupón de un 9% y a posteriori, los tipos de interés suben hasta un 10%, pues el precio del producto original bajará y estará más alineado con nuevos instrumentos de renta fija que estén pagando rentabilidades más altas.
2. La entidad emisora parece inestable
Otras razones para deshacerse de las posiciones de bonos es que la entidad emisora se vuelva repentinamente inestable desde el punto de vista financiero, sufra una gran pérdida que comprometa su capacidad de seguir siendo rentable de cara al futuro, o se vea envuelta en problemas legales. Dado que el atractivo de los bonos es que generan ingresos garantizados, la credibilidad y la solvencia de la entidad emisora es una preocupación primordial.
3. El precio de mercado es inusualmente alto
Para maximizar las ganancias, es importante tener reglas establecidas sobre la cantidad de beneficios que esperas y el nivel máximo de pérdidas que estás dispuesto a asumir. Aunque mantener los bonos hasta su vencimiento puede ser moderadamente lucrativo, podrías generar una mayor plusvalía vendiendo cuando el valor de mercado es alto, especialmente si ya has mantenido el bono durante varios años y te has beneficiado de los pagos de los cupones.











