El reclamo de algunos sectores, auto denominados “populares”, de retirar el 30% de los balances en las administradoras de fondos de pensiones (AFP) para proveer asistencia económica a los contribuyentes ha continuado de manera consistente durante varios meses.
Por diversas razones que se pueden considerar, esta noción es completamente contraproducente para la economía dominicana y, al contrario, puede causarle graves daños, en medio de su recuperación.
El concepto de cuentas de retiro individual data del año 2001, cuando la Ley de Seguridad Social estableció un régimen de capitalización individual en el cual tanto el contribuyente como su empleador aportaban para crear ahorros para el retiro. Este modelo es consistente con muchos otros países a nivel mundial, y tiene grandes ventajas para la economía de un país.
En vez de crear una obligación de pensionar a las personas, que suele terminar en una obligación del Gobierno de proveer los fondos para estos fines, la capitalización individual establece la responsabilidad individual para el retiro. Por igual, le provee capital a la economía para invertir en la producción nacional, por lo que tiene un efecto multiplicador de desarrollo.
Sin lugar a dudas, la pandemia y sus efectos económicos han afectado a muchas personas y negocios de manera importante. Es muy probablemente que los que abogan por el retiro del 30% de los fondos de las AFP lo hacen con una intención positiva, aunque el efecto de la medida sería altamente lesivo y negativo para nuestra economía.
En primer lugar, los fondos de retiro se encuentran invertidos en instrumentos a largo plazo, con rendimiento fijo y no en cuentas de efectivo que sencillamente puedan ser pagadas de la noche a la mañana. La venta de estos instrumentos para poder hacerle frente al pago del 30% tendría como efecto que sus precios se desplomarían, creando potencialmente pánico en el mercado y pérdidas a miles de inversionistas.
Otro efecto lesivo sería el inflacionario, que desataría la entrada a la economía de un monto de efectivo tan alto de manera simultánea. Cualquier economista pudiera explicar que ante un aumento del efectivo y la demanda de productos repentina, repuntaría la inflación, lo que terminaría desestabilizando nuestra tasa de cambio y economía, ambas estables por casi 20 años.
Desde el punto de vista individual, el crecimiento de los fondos de inversión presupone el interés compuesto, es decir, a medida que pasan los años, los fondos crecen (pues se ganan intereses sobre los intereses capitalizados previamente). Ante el retiro de un 30% del monto en una cuenta, se puede presentar el caso de que los contribuyentes tendrían un faltante una vez lleguen al retiro, nuevamente desestabilizando el sistema y creando un llamado para que el Estado realice un salvataje.
En fin, la noción de que el retiro del 30% de los fondos en las AFP puede ser una panacea para la recuperación económica no es correcto y, por el contrario, pudiera causar graves daños. En vez de medidas populistas, debemos identificar mejoras estructurales, a corto y largo plazo, que permitan la creación de buenos empleos y de esta forma, se ayudaría a la sociedad.











