La deuda pública dominicana ha alcanzado niveles preocupantes. Supera el 70% cuando se compara con el producto interno bruto (PIB). Aunque algunos economistas no son partidarios de comparar variables tipo stock (directamente) con las que son de flujo, como es este caso, lo cierto es que, al parecer, sí es factible toda vez que es lo más común. Lo lógico y recomendable, en todo contexto, es que las variaciones en una variable tipo acervo como la deuda, que constituyen flujos, sí pueden ser comparables con el PIB.
¿Debería compararse la deuda con el PIB? Partiendo de las recomendaciones citadas, sí. Ahora bien, ¿por qué hay economistas que rechazan la relación de la deuda con el PIB? Lo hacen porque entienden que ningún país paga con el PIB, sino con los ingresos, es decir, con el flujo que significa para la gestión del Estado las actividades fiscales a través de las entidades recaudadoras.
Por supuesto, hay que tener cuidado con las comparaciones. El Banco Central, en respuesta a un artículo publicado en este medio en marzo del año pasado, explica que, en primer lugar, resulta necesario aclarar que al contrastar cifras económicas se debe guardar la coherencia y debida correspondencia entre las variables que se están comparando y su naturaleza.
En lo que sí estamos de acuerdo es que, en el ámbito fiscal, el desafío para una economía pequeña y abierta como la dominicana es lograr que el Estado pueda operar con un resultado en términos de ingresos y gastos que sea consistente con estabilizar el cociente de la deuda pública consolidada como proporción del PIB y con mayores grados de libertad para la ejecución de la política fiscal. Esto, por supuesto, garantiza que se pueda continuar satisfaciendo las expectativas de la ciudadanía en materia de educación, salud, vivienda, seguridad alimentaria, infraestructura vial, seguridad ciudadana, entre otros aspectos importantes, para lo cual requiere contar con los recursos suficientes.
Lo que sí queda demostrado, más allá se las teorías económicas, es que el porqué de la deuda pública es lo que realmente debería importar. ¿Por qué se está endeudando República Dominicana? Está sobreentendido que el contexto de parálisis económicas provocado por la pandemia del covid-19, que no es exclusivo de este país, ha obligado a las autoridades a buscar recursos frescos en un mercado, que, por suerte, tiene liquidez suficiente y bajas de tasas de interés que hasta han ayudado a recomprar bonos para mejorar la región de riesgo.
Lo que se está haciendo con los recursos que ingresan por financiamiento, especialmente bonos, es lo más importante. Si República Dominicana ha tenido que endeudarse en más de US$10,000 millones en los últimos 12 meses por efecto de la pandemia, lo importante es que, al pasar balance, cuando todo esto termine, no haya que lamentarse del destino de los recursos. Es lo más relevante.








