Un sistema financiero es vital en una economía en desarrollo, ya que facilita el flujo del dinero, el crédito y la inversión. Ayuda a canalizar los ahorros hacia inversiones productivas y fomenta el acceso a financiamiento a los agentes económicos.
Un sistema financiero posibilita la gestión eficiente de riesgos, al tiempo que promueve el crecimiento económico, la estabilidad y el desarrollo de mercados eficientes. Cuando un sistema financiero, por alguna razón, no está funcionando como debiera, entonces se presentan dificultades en la economía, pues el flujo de recursos se limita, los consumidores y los inversores restringen sus compras e inversiones, pudiendo generarse una crisis financiera con graves consecuencias para toda la economía.
Según un estudio del Grupo Banco Mundial (s/f), los sistemas financieros sólidos sustentan el crecimiento económico y son cruciales en el proceso de alivio de la pobreza, en el impulso a la prosperidad compartida y en la generación de empleos productivos. Refiere que un “buen acceso a financiamiento puede conducir a mejorar el bienestar general de un país, ya que permite a las personas prosperar y gestionar mejor sus necesidades, ampliar sus oportunidades y mejorar sus niveles de vida”.
Por demás, el estudio refiere que, al momento de incluir a las personas en el sistema financiero, estas tienen mayor acceso a vivienda, salud y educación, lo mismo que puede iniciar un pequeño negocio y también utilizar instrumentos y mecanismos de seguros para protegerse frente a potenciales crisis.
Así también, existe suficiente evidencia empírica que permite inferir que los mercados de capitales, derivados del funcionamiento de los sistemas financieros sólidos, han sido imprescindibles para el financiamiento de infraestructura, tales como carreteras, centrales de generación eléctrica, escuelas, hospitales y viviendas, gestionando también los riesgos vinculados a esto. Para el Grupo Banco Mundial los sistemas financieros han sido relevantes hasta para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En el caso específico de República Dominicana, y según se revela en el Informe Anual de Desempeño del Sistema Financiero del 2023, publicado por la Superintendencia de Bancos (SIB), “el sistema financiero dominicano permanece estable, resiliente y con adecuada capacidad de absorción de pérdidas, presentando niveles de rentabilidad, solvencia y liquidez adecuadas para responder oportunamente a los cambios en las condiciones de mercado y la situación económica”.
Conviene especificar que la solidez del sistema financiero dominicano se ha logrado a partir de la aprobación de la Ley Monetaria y Financiera y, más aún, con la aprobación de un conjunto de reglamentos que permiten normar, de manera eficiente, el funcionamiento y las operaciones de los intermediarios financieros. Para que se tenga una idea de la solidez y el tamaño del sistema financiero dominicano, al finalizar 2023, los activos totales de este sistema eran de RD$3,482 billones, lo que representaba un 52.8% del PIB, con un crecimiento real de un 12.4%.
De la misma manera, el informe de la SIB afirma que la cartera de créditos bruta ascendió a RD$1,934 billones (29.4% del PIB) en 2023, para un aumento interanual de RD$317,527 millones. Notas sobresalientes también han sido obtenidas por el sistema financiero a nivel de los índices de solvencia, liquidez y morosidad.
Todo lo anterior viene a cuento, por la osadía, intrepidez, coraje y temeridad que tuvieron dos grupos de asaltantes que penetraron, hace un par de semanas, a dos sucursales de los principales bancos múltiples dominicanos, con tristes resultados posteriores ya por todos conocidos. Todas las encuestas realizadas para calificar estos hechos daban como ganador, por amplio a la Policía Nacional que, aun las críticas, se reconoce el avance que tiene en el manejo de procesos investigativos.
La conclusión a la que queremos llegar es que a nadie se le puede volver a ocurrir atentar contra el sistema financiero dominicano, pues es lo mismo que amenazar la estabilidad de la economía y la tranquilidad de los clientes/usuarios que somos un porcentaje importante de la población.









