Ninguna economía, por más grande que sea su mercado interno, sobrevive sólo con el consumo local. República Dominicana tiene alrededor de 11 millones de consumidores y cada año recibe alrededor de ocho millones de visitantes.
Otra variable a considerar es que tampoco hay un solo país que sea autosuficiente para producir lo que consume.
Lo que sí debe decirse, y por supuesto hacerse, es fortalecer el sector exportador dominicano, ya que es crucial para el desarrollo económico del país.
En primer lugar, es un imperativo la diversificación de productos y mercados, a través de la ampliación de los rubros exportados y explorar nuevos mercados internacionales puede reducir la dependencia de unos pocos destinos.
Si República Dominicana quiere mejorar sus exportaciones, siguiendo el modelo de Corea del Sur, Taiwán, Vietnam, Israel y otros países comparables, es obligatorio fomentar la adopción de tecnologías avanzadas y la innovación en procesos productivos, a fin de aumentar la competitividad de los productos dominicanos en el mercado global.
En este proceso, por supuesto, es menester mejorar la infraestructura logística, tales como puertos, carreteras y sistemas de transporte, pues eso puede facilitar el comercio y reducir costos.
A propósito de la inversión que hace el Estado en educación, a través del 4% del producto interno bruto (PIB), la formación y capacitación de la fuerza laboral debe estar en primer plano, tomando en cuenta los desafíos del comercio internacional. Además, hay que ofrecer incentivos fiscales y financieros a las empresas exportadoras para su crecimiento.
A propósito de la marca país, esta estrategia debe resaltar la calidad y la singularidad de los productos dominicanos, lo cual debe impulsarse con políticas gubernamentales que apoyen la exportación, como la simplificación de trámites aduaneros y la creación de acuerdos comerciales favorables.
En fin, mucho se puede hacer si hay voluntad política y convencimiento real de que el sector exportador debe ser impulsado con la combinación de diversos actores e iniciativas.
Hay productos, y ahora son los hidrocarburos, que no deben ser colocados en la fórmula de locales. Esto, ante todo, obliga al país generar divisas y para ellos es vital exportar. No sólo con turismo y remesas se mejora la posición en la balanza.







