El exrector de la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (Uteco), Esteban Tiburcio Gómez, expresó su desacuerdo con la propuesta de fusionar los ministerios de Educación (Minerd) y Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) sin un análisis profundo de las implicaciones que esta decisión tendría para el futuro del país.
Según su perspectiva, esta decisión puede resultar inviable debido a las diferencias fundamentales que existen entre ambas instituciones y de realizarse debe ser el resultado de un proceso gradual y discutido con todos los sectores involucrados.
El exrector subrayó que el Minerd y el Mescyt tienen objetivos, estructuras y programas distintos, establecidos en sus respectivas leyes.
Explicó que mientras “el primero se ocupa de la educación inicial, básica y media, el otro se enfoca en la educación superior y en fomentar el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la investigación”. Argumentó que esta divergencia de propósitos resulta clave para entender por qué la unión de ambos ministerios podría perjudicar el sistema educativo en su conjunto.
“La tendencia internacional actual aboga por la descentralización en lugar de la centralización de las estructuras educativas. Al fusionar dos entidades con finalidades distintas, se corre el riesgo de diluir la calidad educativa, lo que podría resultar en un retroceso en la formación académica de los estudiantes”, sostuvo Tiburcio Gómez.
Más allá de la economía
A menudo, destacó el exrector de Uteco, la fusión de los ministerios se ha analizado desde un enfoque meramente económico, buscando la reducción de gastos y tratando de aprovechar los recursos de un ministerio en el otro. Sin embargo, advirtió que esta visión ignora la calidad educativa. “No se debe desvestir un santo para vestir otro”, señaló, enfatizando que el proceso educativo debe priorizar la excelencia y no solo la reducción de costos.
A su entender, en una era caracterizada por la automatización, la educación virtual e híbrida, la inteligencia artificial y las micro credenciales, dijo que es fundamental que cada nivel educativo opere de manera independiente. Indicó que la calidad del aprendizaje depende de estrategias específicas que abordan las particularidades de cada etapa educativa.
“Si no se realiza la discusión en todos los sectores, una fusión sin socialización puede atentar contra la autonomía de las universidades que son en su mayoría instituciones no estatales”, dijo. Para el catedrático, se deben convocar todas las asociaciones de universidades y presentarles la propuesta y solicitar sus aportes al respecto.
Consideró que el Minerd debe centrarse, como lo está haciendo en la actualidad, en mejorar los indicadores de calidad y los resultados de aprendizaje, tal como se mide en las pruebas PISA. Por su parte, dijo que el Mescyt tiene la responsabilidad de asegurar la calidad de la educación superior, adaptando su ley y reglamentos y desarrollando procesos de evaluación y acreditación que sitúan al país a la vanguardia de la región del Caribe.
Sostuvo que la solución no está en fusionar ministerios, sino en mejorar su funcionamiento. Una alternativa viable, según el exrector, sería que el gobierno desarrolle estrategias para despolitizar los procesos educativos, recorte gastos, así como las exenciones fiscales a grandes empresas.
“Estos recursos podrían ser reinvertidos en el Mescyt, fortaleciendo su capacidad y garantizando la calidad educativa” Dijo. “Otra medida puede ser establecer un impuesto selectivo a las grandes corporaciones para financiar el desarrollo de la I+D+I, así como aumentar el fondo destinado a financiar proyectos de investigación en las universidades”, explicó.
Aseguró que la propuesta de fusionar el Minerd y el Mescyt plantea interrogantes sobre el futuro de la educación en el país. Expresó que la calidad educativa debe ser el pilar fundamental en cualquier decisión relacionada con la estructura ministerial. “La independencia de cada ministerio es esencial para asegurar que cada nivel educativo reciba la atención y los recursos necesarios para prosperar en un mundo en constante evolución”, manifestó. Indicó que la educación es un eje estratégico fundamental para el desarrollo del país y todos y todas debemos velar por su calidad y eficiente funcionamiento.
Lo que más preocupa al exrector de la Uteco, según su declaraciones, es que solo se habla de la fusión, pero en ningún momento se ha expresado el interés de llamar a los sectores involucrados a una mesa de diálogo que permita tomar la decisión que más le convenga al país. “Acabamos de salir de una pandemia que ha golpeado fuertemente a todas las instituciones del país incluyendo la educación a todos los niveles, considero que debemos ser prudentes”, sostuvo.











