El servicio de entrega a domicilio, impulsado por diversas empresas locales e internacionales a través de motocicletas, ha emergido como una fuente significativa de empleo para cientos de dominicanos que buscan el sustento de su hogar. Durante la pandemia de covid-19, el uso del servicio de “motoconcho” y mensajería experimentó un auge, aunque posteriormente se estabilizó en niveles similares a los de 2019.
Sin embargo, el sector del “delivery” ha mostrado un crecimiento notable desde 2017, aunque mayormente en la informalidad, con la proliferación de plataformas digitales que han llevado a que aproximadamente el 19.1% del total de ocupados motorizados (156,308) se dedique a esta actividad.
Según un reciente informe de la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Motocicletas (Afamoto), el número de trabajadores dedicados al “delivery” ha aumentado un 85.2%, lo que equivale a casi 13,743 nuevos puestos, pasando de 16,113 en 2019 a 29,856 en 2024.
Actualmente, el país cuenta con alrededor de 1.4 millones de motocicletas en uso; entre ellas, más de 110,000 se utilizan para el servicio de “motoconcho”, que transporta diariamente a 1.6 millones de pasajeros, especialmente en zonas urbanas y áreas con acceso limitado a otros medios de transporte. El “motoconcho” representa el 71% del total del sector motorizado, mientras que los mensajeros constituyen el 10%.
El informe también destaca que la mayoría de los empleos en el sector del “delivery” se desarrollan en la informalidad: aproximadamente 20,090 trabajadores (67.2% del total) operan sin formalidad laboral. Solo un 32.7%, equivalente a 9,766 ocupados, cuenta con condiciones laborales más estables; su remuneración mensual informal ronda los RD$20,762 y trabajan un promedio de 53 horas semanales.
Enfatiza que la mayoría de los trabajadores en este sector son jóvenes con menos experiencia laboral; el 76.9% tiene menos de tres años en esta ocupación. El informe subraya que estos ocupados tienden a ser personas jóvenes con un alto nivel educativo y que dependen económicamente del jefe del hogar. Del total, el 54% se localiza en el Gran Santo Domingo, mientras que sólo el 45% tiene educación secundaria o técnica.
En términos geográficos, el 25.4% se encuentra en la región norte, el 11.9% en la región sur y el 8.9% restante en la región este. El estudio indica que el porcentaje de ocupados en este sector afiliadas a la seguridad social es inferior al promedio de la economía, revelando un riesgo en temas de pensiones y asistencia de salud.













