El Parlamento de Irán ha recomendado el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del mundo, en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos sobre tres instalaciones nucleares iraníes. Este posible cierre podría tener repercusiones globales en los precios del petróleo, el gas y, en menor medida, en productos agrícolas.
El estrecho de Ormuz, una franja marítima de apenas 55 kilómetros de ancho que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es responsable del tránsito de más del 20% del comercio mundial de crudo. Irán y Omán comparten el control de esta vía desde 1975.
Aunque República Dominicana no importa petróleo directamente desde esta región, el posible cierre podría tener efectos colaterales en su economía, especialmente por el encarecimiento del crudo y el gas natural a nivel internacional.
El ingeniero agrónomo y asesor técnico del Ministerio de Agricultura, Manuel González Tejera, explicó que los principales commodities agrícolas que importa el país, como trigo, maíz, soya y aceite de soya, provienen de América del Sur y Estados Unidos, y no cruzan por esa ruta. Por tanto, no habría un impacto directo en el abastecimiento de estos productos.
Sin embargo, sí podría haber consecuencias indirectas. “Un cierre del estrecho provocaría irremediablemente un alza en los precios del petróleo y del gas natural, y esto puede encarecer los fertilizantes en el mercado asiático”, advirtió González. Aunque gran parte de los fertilizantes que llegan a República Dominicana provienen de Trinidad y Tobago, los precios globales responden a tendencias internacionales.
El técnico explicó que, si sube el gas natural, suben los fertilizantes, y aunque el país no dependa de esa región para obtenerlos, sentirá el impacto en el mercado. Además, si el petróleo de referencia Brent se dispara, el transporte marítimo también se encarecería, lo que afectaría los costos de importación de otros productos.
Otro factor que puede entrar en juego es el turismo. Señaló que, si el conflicto se intensifica, podría afectar el turismo europeo hacia zonas como Egipto, y eso podría beneficiar indirectamente a República Dominicana como un destino seguro y en paz. Sin embargo, aclaró que esto es una posibilidad, no una certeza.
Estados Unidos podría salir beneficiado del alza del petróleo, ya que en la actualidad es un exportador importante tanto de gas como de crudo. “El petróleo estadounidense es más caro de producir, por lo que les conviene un aumento de precios para que les sea rentable exportarlo”, explicó el agrónomo.
En cuanto a alimentos importados desde Europa, como la leche, podría haber aumentos en los precios si se disparan los costos de transporte y seguros marítimos. “Los fletes se subirían obligatoriamente si hay un cierre o tensión prolongada en esa zona”, añadió.
Por ahora, los mercados internacionales se mantienen atentos. Aunque la situación aún no ha provocado una disrupción inmediata en los precios de los alimentos básicos, sí genera incertidumbre sobre la estabilidad global, el costo de la energía y su efecto en la producción agrícola mundial.
“El conflicto entre Irán e Israel no puede mantenerse por mucho tiempo. Tendrán que sentarse a negociar lo más pronto posible”, comentó.













