Hay aprestos de parte del Gobierno de retomar el proceso de ajuste de la tarifa eléctrica que se inició, y hubo que suspender, durante la primera mitad del año 2021.
La decisión de suspender esos ajustes, aunque sin rebajar los que se habían aplicado, fue por el gran disgusto que generó la medida, especialmente entre consumidores de clase media, que son los que pagan el servicio eléctrico.
Ahora, en el inicio de 2026, parece que funcionarios del equipo económico y del gabinete energético, han estado tratando de convencer al presidente Luis Abinader para volver a ajustar la tarifa eléctrica.
Es bueno que el mandatario, antes de aprobar semejante medida, le pida cuentas a sus funcionaros sobre las razones por las que las pérdidas de las EDE siguen elevadas, los contratos recientes de compra de energía han resultado onerosos y la gestión de los administradores solo aumenta los gastos operativos, sin mostrar eficiencia. Ahí es donde hay que atacar.











