En 2025, la economía dominicana creció solo un 2.2%, muy por debajo de su potencial cercano al 5%, lo que afectó al sector de la construcción con una contracción de -2.4%, la primera fuera del contexto pandémico en más de una década. Esto, sumado al alto costo del crédito, la informalidad y los retrasos en los permisos, agrava las restricciones operativas y financieras de las pequeñas constructoras.
Así lo indicó a elDinero Eliseo Cristopher, presidente de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), al enfatizar que esta situación ocurre en un entorno monetario restrictivo y de elevado costo de financiamientos a ese sector.
Respecto a este 2026, Cristopher señala que los altos costos financieros, los retrasos en la obtención de permisos y la informalidad persistente son solo algunos de los retos que continúan afectando a las micro, pequeñas y medianas empresas de la construcción. “El sector de la construcción, y particularmente las mipymes, enfrenta un conjunto de desafíos estructurales que condicionan su desempeño y su capacidad de crecimiento sostenible”, expresa.
Cita que, en 2025, las tasas de interés, que oscilaron entre 17% y 19%, impactaron la viabilidad de los proyectos, especialmente para las mipymes que dependen del crédito a corto plazo, aunque una liberación de unos RD$81,000 millones del encaje legal redujo las tasas a niveles de entre 12% y 14%.
Sin embargo, indica que el repunte inflacionario al cierre del año sugiere la posibilidad de una nueva política monetaria restrictiva en 2026, lo que podría revertir la tendencia y crear un entorno financiero adverso.
Respecto al empleo del sector, indicó que este cayó un 1.3%, al pasar de 432,957 ocupados en 2024 a 427,125 en 2025, lo que representa una pérdida de 5,832 empleos. “Las mipymes absorbieron el choque financiero, preservando su capital humano a costa de sacrificar márgenes de rentabilidad, ante la expectativa de una normalización gradual de las condiciones monetarias”, agrega Cristopher.
El empresario subraya que, aunque el sector de la construcción mostró un crecimiento agregado en 2024, esto no necesariamente benefició a las mipymes, ya que dicho crecimiento podría deberse a proyectos de gran escala dominados por pocos actores. “El desempeño del sector mipyme requiere políticas diferenciadas que mejoren el acceso al financiamiento y reduzcan los costos”, recalca.
Políticas diferenciadas
Para aumentar la participación de las mipymes en obras públicas, Cristopher propone garantizar su inclusión sostenida y desconcentrar la adjudicación de proyectos, promoviendo así una mayor competencia y una distribución equitativa de la inversión pública.
Insiste en que los planes de vivienda anunciados por el Estado dominicano tienen un enorme potencial económico, social y territorial.
Sin embargo, a la fecha, la participación de este segmento del sector ha sido nula, por lo que plantea diseñar programas de vivienda que incorporen de manera directa a las mipymes, especialmente en provincias y municipios fuera de los grandes polos tradicionales, así como utilizar estos programas como instrumentos de desarrollo local, generación de empleo y formalización empresarial.
Añade que la tramitación de permisos y la alta informalidad se han convertido en un “cuello de botella” crítico. Lo primero, afirma, genera sobrecostos, incertidumbre financiera y paralización de inversiones, afectando de manera desproporcionada a las mipymes constructoras.
En tanto, que reducir la informalidad en el sector requiere reformas institucionales diferenciadas, orientadas a flexibilizar los esquemas de formalización laboral, adecuar la seguridad social a la lógica por proyectos y facilitar la inclusión financiera de las mipymes, más allá del control o fiscalización.
Perspectivas
Las perspectivas de Copymecon para el sector construcción en 2026 son retadoras, marcadas por un historial reciente de desaceleración y una contracción observada en 2025. Factores como los altos costos financieros, la rigidez de las instituciones y la disminución de la inversión pública y privada impiden, asegura Eliseo Cristopher, visualizar una recuperación automática para este año, afectando especialmente a las mipymes.
Indica que sin intervenciones estratégicas, la construcción se arriesga a un estancamiento prolongado. Esto limitaría la creación de empleos y el desarrollo local, consolidando un ciclo de bajo crecimiento económico para el sector.













