El sector eléctrico dominicano viene registrando niveles de deterioro constante desde el año 2020, con el agravante de que, además de no mostrar avances ni mejoría en prácticamente ninguno de sus indicadores, en otros tantos lo que presenta son afecciones mayores que se manifiestan en elevados costos para el Estado.
Las cifras de la Dirección General de Presupuesto (Digepres) indican que en 2019 el gasto en subsidio eléctrico del Gobierno fue de RD$31,337.6 millones mientras que el año pasado absorbió RD$105,849.1 millones. Esto es, 3.3 veces más.
En lo relativo a las pérdidas de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE), los indicadores del Ministerio de Energía y Minas (MEM) muestran que en 2019 estaban en 27.1%, pero el año pasado se ubicaron en 38.8%, es decir, 11.7 puntos porcentuales más altas. En tanto, los gastos operativos de Edenorte, Edesur y EdeEste, que en 2019 demandaron US$391.5 millones, para el 2025 llegaron a RD$453.3 millones, un 15.8% más elevados.
Un elemento que en apariencia es positivo, pero que pierde la parte buena cuando se analiza el costo, es lo relativo a la nómina de empleados de las EDE. En 2019 las tres distribuidoras tenían 8,651 colaboradores; en tanto que, para el 2025 habían bajado a 7,513 servidores, es decir, un 13.1% menos.
Pero cuando se revisan los gastos en pago de salarios se tiene que pasaron de US$115.2 millones en 2019 a US$128.4 millones en 2025, para un incremento de 11.4%. Menos empleados, pero mejor remunerados. Esa podría ser la explicación, aunque ese incremento no se justifica si se toma en cuenta la eficiencia del personal con base en los resultados de la gestión administrativa.
2025 Vs. 2024
La comparación de los indicadores de las EDE, ahora bajo la sombrilla del Consejo Unificado (CUED), del 2025 con el 2019, que es el año previo a la pandemia, pudiera hacerse justificable que ahora el costo del sector sea mayor, dados los años transcurridos y los efectos del covid-19 sobre la economía en sentido general.
Sin embargo, la situación de deterioro va en crecimiento, incluso en años recientes. Por ejemplo, en el año 2025 los precios internacionales de los combustibles de generación (fuel oil de petróleo, gas natural y carbón mineral) marcaron niveles menos elevados que en 2024, por lo que habría de asumirse una reducción en los costos de la energía. De hecho, fue así. Las EDE compraron electricidad a un precio promedio de 15.10 centavos de dólar el kilovatio hora (cUS$/Kwh) durante el año 2024, mientras que en 2025 fue a 14.98.
El problema es que, aún con una reducción en los precios de compra de energía, y con una ligera mejora en las cobranzas de la electricidad facturada de 95.3% en 2024 a 96.4% el año pasado, las pérdidas de las EDE, en lugar de bajar, aumentaron durante el 2025.
Las cifras oficiales indican que en 2024 las pérdidas de las EDE estaban en 37.6%, mientras que el año pasado aumentaron 1.2 puntos porcentuales, para cerrar en 38.8%.
Las tres empeoraron
El caso de EdeEste es el peor, con niveles de pérdidas de 56.1%, es decir, 1.5 puntos porcentuales más que el 54.6% del año 2024. Incluso, lo de EdeEste, que en los últimos cinco años ha tenido seis administradores, es constante, ya que en 2015 sus pérdidas eran 34.8% y ahora están sobre el 56%.
Sobre Edenorte y Edesur, que desde 2015 al 2019 venían reduciendo sus pérdidas de manera constante, a partir del 2020 muestran incrementos seguidos. En el caso más reciente, Edesur elevó sus pérdidas de 30.7% en 2024 a 31.8% en 2025; mientras que Edenorte, que es la menos deficiente, también desmejoró pasando de 25.6% a 25.8% de pérdidas.
Crisis de Oriente Medio puede agravar la situación
Antonio Ciriaco, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), considera que el Gobierno debe prestar atención a la situación del sector eléctrico, debido a que es el principal absorbedor de recursos del presupuesto. Esto así, porque en el último cuatrienio ha consumido en subsidio un promedio de RD$100,000 millones anual.
Dijo que esa situación puede agravarse este año si la crisis de Oriente Medio se extiende con el conflicto entre Estados Unidos e Israel frente a Irán, lo cual podría disparar los precios del petróleo y consecuentemente los costos de la generación de energía.
Eso, dijo el economista en el programa El Despertador en Color Visión, con el agravante de que, bajo las condiciones actuales, sería muy cuesta arriba para el Gobierno proponer un ajuste en la tarifa eléctrica, debido a que podría provocar protestas sociales, especialmente de la clase media, que es la más sacrificada.












