Más allá del debate coyuntural, la Presa Monte Grande representa una inversión estructural en estabilidad productiva y mitigación de riesgos macroeconómicos en el suroeste de la República Dominicana.
Con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 380 millones de metros cúbicos, la presa permite estabilizar caudales en la cuenca del Yaque del Sur, reduciendo la volatilidad agrícola derivada de sequías e inundaciones. Desde una perspectiva económica, la regulación hídrica:
- Disminuye pérdidas agrícolas por eventos extremos.
- Mejora previsibilidad de rendimientos.
- Reduce costos fiscales asociados a emergencias.
- Estabiliza ingresos rurales.
El sistema integrado —presa, obras complementarias y conexión con el sistema de acueductos del Suroeste (Asuro)— habilita un caudal de diseño de 3.5 m3/s para abastecimiento regional, fortaleciendo la seguridad hídrica urbana y productiva. Con más de 500,000 personas beneficiadas en acceso a agua potable y cerca de 5,000 productores agrícolas con riego mejorado, el proyecto genera retornos sociales y productivos que deben analizarse en un horizonte de largo plazo. La infraestructura no es sólo una inversión en obra civil; es estabilidad económica, social y ambiental. Recibió US$249.6 millones de financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).











