Los activos del sistema financiero dominicano ascendieron a RD$4 billones 284,000 millones al cierre de marzo de 2026, equivalentes al 54.2% del producto interno bruto (PIB), lo que representa un crecimiento nominal interanual de 9.2% y un aumento real de 4.6%, según el más reciente informe trimestral de desempeño del sistema financiero publicado por la Superintendencia de Bancos (SB).
El organismo destacó que el sistema financiero dominicano mantiene condiciones de estabilidad, resiliencia y una adecuada capacidad para absorber posibles pérdidas, sustentado en niveles favorables de rentabilidad, solvencia y liquidez que le permiten responder oportunamente a cambios en las condiciones del mercado y el entorno económico.
El informe señala que las condiciones financieras ingresaron a terreno contractivo al inicio del segundo trimestre del año. El Índice de Condiciones Financieras (ICF) registró una lectura de -0.46 en mayo, poniendo fin a un ciclo expansivo de siete meses iniciado en septiembre de 2025. Explica que esta evolución estuvo asociada a una reducción de la liquidez, el aumento de las tasas de interés de corto plazo y el ajuste en los precios de los bonos.
Asimismo, la incertidumbre internacional derivada de las tensiones geopolíticas y comerciales, especialmente por la escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, contribuyó a generar una mayor aversión al riesgo y condiciones financieras externas menos favorables.
La SB detalla que las principales fuentes de crecimiento de los activos fueron la expansión de la cartera de créditos bruta, con un aporte de 4.6%; las inversiones brutas, con 3.7%; los fondos disponibles, con 0.8%; y otros activos, con 0.2%.
Respecto al crédito, destaca que continuó expandiéndose impulsado principalmente por los segmentos comercial e hipotecario. El saldo de la cartera de créditos alcanzó RD$2.42 billones, equivalentes al 30.6% del PIB, tras registrar un incremento anual de RD$179,225 millones, para un crecimiento nominal de 8.0% y real de 4.8%, superior en 1.1 puntos porcentuales al observado en marzo de 2025.
En contraste, señala que las tarjetas de crédito personales mostraron una desaceleración significativa, al pasar de un crecimiento de 18.6% en marzo de 2025 a 2.0% en marzo de 2026. Mientras tanto, la cartera comercial consolidó su recuperación con un crecimiento real de 9.4%, y la hipotecaria mantuvo una expansión estable de 5.7%, reflejando una mayor concentración del crecimiento en segmentos respaldados por garantías colaterales.
El documento de la SB indica que la exposición crediticia en moneda extranjera también mostró señales de moderación. La cartera de créditos al sector privado denominada en divisas registró un crecimiento interanual de 8.8%, inferior en 10.1 puntos porcentuales al observado un año antes.
Al cierre de marzo de 2026, el balance de estos créditos alcanzó US$9,204 millones, equivalente al 23.2% de la cartera total del sistema, frente a los US$8,462 millones y 24.2% registrados en marzo de 2025.
Tasas de interés en descenso
Resalta que las tasas de interés activas y pasivas de la banca múltiple mantuvieron su tendencia a la baja durante el primer trimestre del año. La tasa de interés promedio ponderada activa cerró en 13.28%, mientras que la pasiva se ubicó en 6.28%, reflejando reducciones interanuales de 1.50 y 2.63 puntos porcentuales, respectivamente.
Como resultado, el margen de intermediación financiera se situó en 7.0%, aumentando 1.1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior.
Por otro lado, especifica que la tasa interbancaria mostró un comportamiento alcista, incrementándose en 0.82 puntos porcentuales durante el trimestre hasta alcanzar 7.82 % al cierre de marzo.
En materia de calidad de cartera, la SB destacó señales de estabilización de la morosidad con una tendencia descendente en el mediano plazo.
La cartera vencida alcanzó RD$46,499 millones, lo que representa un incremento de RD$7,217 millones, equivalente a 18.4%, en comparación con marzo de 2025. No obstante, el índice de morosidad simple se ubicó en 1.92 % y mostró una trayectoria descendente durante el primer trimestre de 2026, pese a encontrarse 0.17 puntos porcentuales por encima del nivel registrado un año antes.
Por segmentos, se evidencia que la morosidad del crédito comercial disminuyó de 1.31% a 1.14%, una reducción de 0.17 puntos porcentuales respecto a septiembre de 2025. De igual manera, la morosidad estresada del sistema financiero se situó en 7.80%, descendiendo 0.06 puntos porcentuales desde el máximo alcanzado en septiembre del pasado año.
En cuanto al ratio de incumplimiento, indicador que ofrece una visión más amplia sobre la calidad de la cartera de créditos, este se ubicó en 4.8% para el sistema financiero, registrando un aumento interanual de 0.54 puntos porcentuales. Los mayores niveles se observaron en las tarjetas de crédito y en los préstamos de consumo, con tasas de 11.3% y 8.4%, respectivamente.












