PetStar es la planta recicladora de pet grado alimenticio más grande del mundo. Opera en Toluca, México. Es realidad gracias a una inversión de US$100 millones realizada por sus siete socios: Arca Continental (49.9%), Coca-Cola de México (30%), Bepensa (10.06%), Corporación del Fuerte (5.04%), Corporación Rica (2.20%), Grupo Embotellador Nayar (1.84%) y Embotelladora de Colima (0.96%).
Su director general es Jaime Cámara Creixell, un ingeniero relacionado con el reciclaje desde 1994 y que en 1996 era el acopiador de plásticos posconsumo más grande América Latina, pero todo era para la exportación. Hoy está al frente de PetStar, cuya capacidad de reciclaje supera las 50,000 toneladas al año, suficientes para llenar el estadio Azteca 2.4 veces. Sin embargo, la planta acopia anualmente cerca de 80,000 toneladas.
La planta enfoca sus actividades en tres áreas de interés, partiendo el valor social, ambiental y económico. Referente de excelencia mundial, PetStar es un proyecto de sustentabilidad que define el compromiso que asumió Coca-Cola con el medio ambiente. Su apuesta de reciclaje se resume en cuatro pasos: Vacíe, aplaste, cierre y deposite. Pide a los consumidores no lavar el envase, pues eso implica desperdicio de agua.
El valor social de PetStar está dado por la implementación de un modelo de acopio inclusivo que busca dignificar la labor de pepenadores. Su promesa es ofrecer un ingreso justo y constante, desarrollando competencias y promoviendo los derechos de los infantes. En su política está el rechazo al trabajo de recolectores infantiles.
Cámara Creixell explica que un ejemplo explícito de esta labor es el proyecto desarrollado en Chimalhuacán, estado de México, a través de la creación de un centro educativo de desarrollo infantil comunitario, que ofrece educación, alimentación, atención médica y desarrollo de competencias para 250 niños hijos de recolectores.
Señala que PetStar también implementa y colabora en diferentes programas de desarrollo comunitario enfocados a la preservación del medio ambiente y educación ambiental en alianza con diversas instituciones y organizaciones civiles.
El valor ambiental, además de retirar los envases del entorno, colabora con tener un medio ambiente más limpio, ya que en el proceso para reconvertirlos en resina de PET reciclada grado alimenticio se reduce un 87% de la emisión de gases de efecto invernadero contra la resina virgen, mediante un proyecto de cogeneración y el uso de energía eólica.

Indica que este proceso evita 101,350 toneladas de CO2 al año, equivalente a sacar de circulación todos los vehículos de la Ciudad de México durante dos días consecutivos, con lo que reitera su compromiso en ser parte de la solución a la lucha internacional contra el cambio climático.
En cuanto al valor económico, destaca que su operación genera valor a la cadena de suministro de los embotelladores mexicanos de Coca-Cola, contribuyendo a la sustentabilidad de los envases al reciclarlos.
La planta logró doblar su capacidad desde su reinauguración en julio de 2014. “Con estos proyectos buscamos neutralizar la huella de carbono para 2020 y demostrar que se puede tener un valor social más allá del reciclaje mismo. Desde 2015 a la fecha hemos reducido nuestras emisiones en un 60%. En estos momentos apenas consumimos un litro de agua por cada kilogramo de pet reciclado”, explica Cámara Creixell.
Al ser cuestionado acerca del precio que pagan a los recolectores o pepenadores, el gerente general de PetStar explica que eso dependerá de la situación geográfica. Detalla que por cada kilogramo se paga entre 4 y 5 pesos mexicanos y se vende entre 22 y 23. Un peso mexicano equivale a aproximadamente RD$2.70.
Visitas
PetStar cuenta con un museo auditorio que a través de un programa de visitas promueve el concepto de responsabilidad compartida entre la sociedad, autoridades y empresas privadas. Buscando generar conciencia ambiental e impulsando la participación de todos los sectores en el reciclaje. Este espacio es amigable con el medio ambiente, cuenta con un sistema de captación y tratamiento de agua de lluvia, paneles solares y azotea verde, entre otras prácticas que favorecen al entorno.
La empresa informó que recientemente logró la Certificación LEED Platinum (Leadership in Energy & Environmental Design) como un edificio sustentable, convirtiéndose en el primer museo en Latinoamérica en lograr este nivel de certificación. Cada año recibe la visita de más de 12,000 personas entre estudiantes, autoridades y miembros de distintos sectores de la sociedad.
Cronología
PetStar surge en 1995 como una empresa dedicada al acopio y comercialización de residuos plásticos de origen de posconsumo bajo el nombre de Avangard México.
En 2006 se inicia el proyecto de PetStar para botella. En 2009 comienza operaciones con una capacidad de producir 22,000 toneladas de resina reciclada grado alimenticio y se inaugura con la participación del entonces gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto.
A partir de 2011 se suma al proyecto a la Industria Mexicana de Coca Cola siendo sus inversionistas: Arca Continental, Coca-Cola de México, Bepensa Bebidas, Corporación del Fuerte, Corporación Rica, Grupo Embotellador Nayar y Embotelladora de Colima.
En Junio de 2013 PetStar fue nombrada la planta de reciclado de pet grado alimenticio más grande del mundo por “PCI PET Packaging Resin and Recycling, Ltd.” con una capacidad de reciclar 3,100 millones de botellas al año para convertirlas en 50,000 toneladas de resina de PET reciclada grado alimenticio de alta calidad con un enfoque de responsabilidad social.
En 2014 se lleva a cabo la ceremonia de inauguración de PetStar como la planta de reciclado de PET grado alimenticio más grande del mundo con la participación de Enrique Peña Nieto, ahora como presidente de México.
Según un documento de la empresa, a través de su operación los socios embotelladores contribuyen con los objetivos globales de Coca-Cola al recuperar casi al 70% de los envases de PET utilizados en sus mercados. Adicionalmente lograron incorporar el 35% de resina reciclada en sus empaques en 2015, incluyendo el 100% en millones de envases.
La operación de PetStar genera un impacto ambiental considerado importante, ya que además de retirar del entorno alrededor de 80,000 toneladas de envases, la producción de la resina reciclada de PET grado alimenticio reduce un 87% la emisión de gases de efecto invernadero contra la resina virgen debido a la implementación de un proyecto de cogeneración y el uso de energía eólica, además de los beneficios en ahorro de energía que llegan al 75% en comparación con la producción de resina virgen.
Para el gerente general, PetStar es un modelo de negocios único basado en una economía circular integrado desde la recolección de la botella hasta su incorporación en envases nuevos con contenido reciclado.
Explica que PetStar cuenta con un modelo de acopio inclusivo PetStar (MAIP), que tiene como principios fundamentales el reconocimiento y dignificación de la persona como baluarte dentro de la cultura del reciclaje.
También promueve la responsabilidad compartida de otros actores en la mejora de las condiciones de vida de los acopiadores. En este modelo beneficia a 1,200 puntos de recolección.
La inclusión en primer plano
Como parte de su compromiso social, PetStar participa desde 2007 en la implementación y operación del Centro de Desarrollo Infantil Comunitario (CEDIC), en Chimalhuacán, estado de México, donde se beneficia a 250 hijos de pepenadores a través de programas de educación, alimentación, atención médica y desarrollo de competencias para la vida. Lo anterior, en alianza con Dibujando un Mañana, Un Mañana para la Comunidad, Comedor Santa María y Hope World Wide.
Actualmente, PetStar patrocina todos los alimentos que se brindan a los niños en este centro a través del Comedor Santa María. El CEDIC se desarrolló en Chimalhuacán, por ser éste uno de los municipios urbanos con mayor pobreza en el país, por lo que está diseñado para beneficiar a la comunidad de Tlatel Xochitenco con la idea de sistematizar el modelo de atención. Hay planes de replicarlo en otras zonas del país.
PetStar, según la empresa, cuenta con una política a favor de los derechos de la infancia con el objetivo de respetar y promover sus derechos.
“Estamos orgullosos de que gracias a procesos de gestión adecuados fuimos reconocidos como Empresa Socialmente Responsable por el Centro Mexicano para la Filantropía y la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (Aliarse)”, destaca Jaime Cámara Creixell.
Resalta el hecho de promover la Carta de la Tierra, una referencia para las prácticas empresariales, ya que al sumarse a su esencia declara su participación en el concierto de la comunidad de la vida o de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Certificaciones
En junio de 2013 PetStar fue nombrada la planta de reciclado de PET grado alimenticio más grande del mundo por “PCI PET Packaging Resin and Recycling, Ltd.”. Esto trae consigo una serie de compromisos ante la sociedad y el mercado. Su capacidad para reciclar 3,100 millones de botellas al año y convertirlas en 50,000 toneladas de resina de PET, la hace asumir su enfoque de responsabilidad social.
PetStar es, además, un ejemplo de economía circular debido a que su proceso está integrado desde la recolección de la botella hasta su incorporación en envases nuevos con contenido reciclado.
PetStar es una empresa con una filosofía de excelencia y cuenta con las certificaciones en ISO9001, ISO14001, ISO22000, ISO 50001, OHSAS18001, Empresa Segura, Industria Limpia, Transporte Limpio, Empresa Socialmente Responsable, Súper Empresas, Operation Clean Sweap, así como las adhesiones al Pacto Mundial y Carta de la Tierra contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU.












