El director de la Oficina de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) para el Cono Sur de América Latina, Fabio Bertranou, dijo este viernes a Efe que la privatización de los sistemas de capitalización han tenido “claro-oscuros” y que su desempeño no ha sido “suficientemente satisfactorio como se esperaba”.
“Hemos revisados distintos indicadores y, por ejemplo, en términos de la interacción que tienen los sistemas con los distintos componentes públicos han habido problemas de coordinación y de coherencia, y también en algunos países produjeron impactos fiscales, por los costos de transición que implicaba esta reforma”, sostuvo.
Asimismo, Bertranou consideró que la privatización tiene que ser parte de una “discusión nacional” en la que se logre delinear el “rol” de estos “componentes de ahorro” e, incluso, “replantear” si estos sistemas deben ser individuales o colectivos.
“Hay que reconocer que América Latina es muy heterogénea y tiene una historia muy disímil en la evolución social (…) Hay diferencias importantes en coberturas y alcance de la seguridad social que están explicadas por el desempeño de los mercados de trabajo y por la capacidad que tienen los Gobiernos para poder recaudar”, señaló.
En el marco del encuentro “La seguridad social: perspectivas en América Latina y su futuro en Uruguay”, Bertranou recalcó también que la región está “atravesando ciertos dilemas” respecto a las “distintas tendencias demográficas” del mercado de trabajo.
En ese sentido, Bertranou subrayó que el desempeño de los sistemas está delineado por “dos factores condicionales”, que son la formalización en cuanto al grado de funcionamiento del mercado de trabajo y a los salarios, porque son los que determinan la “capacidad contributiva”.
“Nosotros como OIT no tenemos una prescripción de qué tiene que hacer cada país, sino que lo importante para la oficina es poder acompañar a los actores del mundo del trabajo para que haya un diálogo y una discusión fructífera, y ojalá una visión común de hacia dónde orientar los sistemas”, argumentó.
Por su parte, el catedrático distinguido emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh Carmelo Mesa-Lago subrayó que Uruguay está “a la cabeza” en la región y que ha logrado un “avance considerable” en los sistemas de capitalización.
“Uruguay ha aumentado el número de afiliados cotizantes de manera extraordinaria y se ha creado una serie de beneficios para facilitar el retiro”, afirmó el catedrático durante intervención en la conferencia que se celebró este viernes en Montevideo.
Asimismo, el experto aseguró que los sistemas de pensión “en todo el mundo” enfrentan el problema del “envejecimiento demográfico”, lo que provoca un encarecimiento de los sistemas, mas allá de que sean públicos o privados.
El catedrático también resaltó que una de las “claves” para mejorar el sistema es ajustar la edad jubilatoria.
“Yo sé que políticamente no es correcto y que eso crea un desgaste para cualquier partido que esté en el poder, pero es absolutamente esencial, especialmente en los países más envejecidos”, concluyó.












