Santo Domingo.- República Dominicana tiene que transitar un camino que podría hacerse largo para alcanzar un desarrollo pleno del sector seguros, por supuesto, si no se toman los correctivos de lugar a tiempo y se encaminan acciones que fortalezcan en la ciudadanía su importancia en la estabilidad económica y familiar.
El sector seguros representa en el país alrededor del 1.2% del producto interno bruto (PIB), una ponderación baja si se compara con hasta el 5% de otros mercados maduros. La pobre penetración en el mercado dominicano, a todas luces, está relacionada con la escasa cultura sobre su importancia.
El presidente de mundial Mapfre, Antonio Huertas Mejías, ofreció una entrevista a LISTÍN DIARIO en la que destaca el potencial del sector seguros en el país. Lo mejor, a su modo de ver, es que República Dominicana es una economía que está en crecimiento y el potencial de catástrofes es amplio, lo que al mismo tiempo de convierte en una ventaja para lograr empresas competitivas que se vean obligadas a responder al mercado.
El principal ejecutivo de Mapfre, observando el potencial del mercado en el país, se refiere a un concepto que está desarrollándose en Latinoamérica y que califica de muy interesante, pero que además aplica para República Dominicana. A su entender, hay que enfocarse hacia el micro seguro, que sería igual a las micro finanzas que también tienen un gran desarrollo.
“Existe el micro seguro, que es aquel al que las personas más humilde pueden acceder. Lo importante es que todo aquel que tiene un negocio, por ejemplo, de venta de celulares, periódicos, alimentos o cualquier hagan cualquier actividad puedan asegurarse. Lo importante es que sepan que si algún día se rompen un dedo y no pueden trabajar por varios días, que sepan que ahí estará el seguro. Ahí comienza la cultura del seguro”, explicó.
Huertas Mejías destaca que el mercado de los seguros se va desarrollando en la medida en que las circunstancias y necesidades del ser humano cambian. Y dice que la realidad o escenarios de los dominicanos no son diferentes a la de otros países. “Son similares a la del puertorriqueño o colombiano, lo que pasa es que el ciudadano dominicano no ha entendido todavía que tiene que protegerse y que no todo depende de la voluntad divina y del –¡ay bendito y que nos ayude!-, sino que debe protegerse y que eso es una inversión”, señaló.
Afirma que los dominicanos tienen que acostumbrarse a que deben protegerse. Obviamente, dice, debe ser el precio que cada uno pueda pagar. Afirma que los ciudadanos deben saber que hay mecanismos para protegerse de acuerdo a las posibilidades, pero que “hay que protegerse”.
Según Huertas Mejías, lo que importa en estos no es que una empresa de seguros reciba un dinero y nada más, sino que en caso de que suceda algo tú puedas tener tranquilidad que tu dinero estará a tiempo.
Está consciente de que hay que trabajar lo concerniente a la cultura del seguro y en eso habrá que ayudar, reconociendo que Mapfre, como empresa especializada del ramo, tiene que jugar un papel fundamental.
El principal ejecutivo de Mapfre reconoce que a veces es difícil para la población decidir entre las prioridades que debe tener, entre las cuales están el seguro y otras obligaciones del hogar. Sin embargo, reconoce la potestad que tienen los seres humanos de disfrutar de los bienes y de los ingresos, pero llama la atención de que todo eso se puede venir abajo en caso de que sucediera alguna eventualidad y no se esté preparado. “Aquí es cuando nos damos cuenta de la importancia de un seguro. Es bueno decir que ante una dificultad Mapfre estuvo ahí, pero para ello hay que crear conciencia”, dijo.
Antonio Huertas Mejías identificó en República Dominicana una amplia capacidad para crecer y además tiene un componente importante de catástrofe, lo que hace que las empresas, para garantizar sus bienes, tengan que protegerse con la compra de seguros. “Esto hace que las compañías del ramo sean más fuertes, pues hay que comprar seguro. Una vez se tienen las estructuras grandes en ese mismo nivel se atienden a los más pequeños”, explicó.
El ejecutivo está seguro que la incorporación del seguro contribuye en la mejoría de vida de los ciudadanos, pues, por ejemplo, una familia que adquiere su casa y la debe al banco lo mejor es que la asegure en caso de cualquier eventualidad que ponga en riesgo tu estabilidad económica y familiar.
Destacó que en el mercado dominicano los bancos tienen un gran peso en la distribución del seguro, contrario a España donde son las mismas compañías las que venden el producto. “Creo que debemos tener más agentes en todo el país. Hablo de jóvenes recién graduados de la universidad y seis meses tienen un curso que pueden salir a hablar de los seguros”, dijo.
El presidente mundial de Mapfre, Antonio Huertas Mejías, destaca que el seguro como concepto lleva más de dos mil año, la parte de negocios se extendió cuando comienza a desarrollar el intercambio internacional, principalmente cuando Inglaterra entraba al mercado como una potencia mundial y por supuesto sus empresas llegan a todo el mundo.
Señala que es un negocio privado a través del cual las personas buscan proteger el riesgo potencial que tienen todas las actividades humanas y/o empresariales. “Afortunadamente el negocio dejó ser sólo parte de las grandes corporaciones y pasó a ser base de estabilidad familiar y personal o de los ciudadanos. Las compañías de seguro en estos últimos 50 años hemos podido crear producto que han ido cubriendo las necesidades que el ciudadano va incorporando”, explica Huertas Mejías.
Reconoce que el segmento corporativo tiene mayor conciencia sobre la importancia del seguro mas no así en los segmentos de mejores ingresos. En el país cuando se vencen las hipotecas las personas por lo general no sigue con el seguro.













