La paralización de las labores comerciales en República Dominicana, como una medida para evitar la propagación del nuevo coronavirus, llevó a una disminución de un 20% en la demanda energética entre el 19 de marzo y el 19 de abril y, a la vez, provocó una disminución de los apagones.
El planteamiento lo hizo Manuel San Pablo, gerente general del Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), quien afirmó que aunque el consumo residencial aumentó, con el cierre de muchas empresas de gran consumo, la demanda en general ha disminuido.
“Los supermercados han mantenido su consumo y el consumo residencial ha aumentado y mantiene el pico de la noche inalterable, solo ha disminución la demanda de comercios como bares, restaurantes y las plazas comerciales”, dijo San Pablo, durante su participación en el panel para periodistas “Covid-19 y su impacto en el sector eléctrico de la República Dominicana”, organizado por la Agencia de Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ).
Explicó que el día de menor demanda eléctrica fue el 22 de marzo, ya que solo se pudo abastecer 40.8 gigavatio-hora (GWh), que comparado a un día antes de las medidas tomadas por el covid-19, se registró una disminución absoluta de 17.2 (GWh), un 42%.
San Pablo aseguró que toda la generación de energía que está disponible en el SENI se ha estado supliendo.
“Después de la Semana Santa se registró una máxima en la demanda, cerca de los valores principales que teníamos de 2,397 MV en la demanda de un día. Pero antes de las medidas de emergencia andábamos por alrededor de 2,500 a 2,600 MV, o sea que el pico residencial de los hogares y la parte del sector salud se mantienen, ese día llegamos a 50 (GWh)”, explicó.









