[dropcap]L[/dropcap]a Ley 87-01 sobre Seguridad Social establece un régimen de pensión de capitalización individual y el Seguro Familiar de Salud (SFS), los cuales son financiados directamente por los empleados formales y sus empleadores en aportes que, redondeando, equivalen a 6% del salario aportado por el trabajador y 14% del mismo salario, aportado por el empresario.
La mitad de esos aportes es para la pensión y la otra mitad para el SFS. Eso quiere decir que si usted tiene un salario de RS$10,000 mensuales, le descuentan RD$600 para la seguridad social, mientras que su empleador tiene que aportar RD$1,400 para los mismos fines. Eso indica que su jefe le paga a usted en total RD$11,400, aunque usted sólo reciba RD$9,400.
Ese costo laboral es alto para ciertos empresarios, especialmente los micro, pequeños y medianos formalizados.
Lamentablemente, algunos empleadores incurren en elusión del pago de la seguridad social y en otras irregularidades que resultan en perjuicio para el sistema, tal como lo ha denunciado en algunas ocasiones la Asociación de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS).
Veamos algunos:
Un empleador puede decirle a un potencial trabajador que le va a dar el empleo, pero no como empleado formal, sino como una iguala, sin derecho a seguridad social ni a cesantía laboral.
El solicitante del empleo le dice que necesita el seguro para cubrir a sus tres o cuatro hijos, por ejemplo, y a su esposa. El empleador le dice que si su esposa también trabaja, ellos pueden incluir a la familia en el seguro de la esposa, ya que independientemente de que ambos coticen a la seguridad social, sólo se pueden afiliar a un seguro, no a los dos a la vez, por lo cual da lo mismo.
En cambio, el empleado se ahorraría el descuento de 3% de su sueldo por el seguro y también el 3% de descuento para la pensión, aunque se quedaría sin acumular el fondo de retiro.
Usted dirá que el solicitante rechazaría esa oferta, pero en un país donde la oferta de empleos no calificados es tan reducida, cualquiera coge el trabajo sin pensarlo dos veces. En este caso, el empleador estaría eludiendo la seguridad social, con lo que se ahorra el 14% del costo de nómina de los empleados que ingrese en esas condiciones.
Otra irregularidad de elusión y estafa que se da en la seguridad social, aunque no es generalizada, es el lamentable caso en que una persona con una enfermedad catastrófica (Cáncer, insuficiencia renal, etcétera) requiere un tratamiento que puede costar más de RD$1 millón en un año.
Como el SFS tiene un fondo que cubre hasta RD$1.5 millón anual en tratamiento para el empleado afectado, algunas personas ofrecen a pequeños empresarios formales que incluyan en su nómina a un familiar enfermo, que ellos van a cubrir la cotización mensual de la seguridad social y adicionalmente le pueden dar RD$300,000 ó RD$400,000 a cambio.
Entonces, la persona enferma entra al sistema, recibe el tratamiento con el seguro, la familia del enfermo se ahorra el pago de RD$1 millón en tratamiento y en cambio sólo aporta los RD$400,000 que le cobró el empresario, mientras el sistema de seguridad social cubre el tratamiento por tratarse de un “empleado” formal.
Lo anterior suena penoso y cruel; y hasta se podría ver como justificable, pero a la larga es una estafa, motivada en gran parte por lo precarios que son los servicios de salud en República Dominicana, que hacen costosos tratamientos que deberían ser cubiertos por el Estado en los casos de personas necesitadas.
Hay otras manifestaciones de elusión y de afecciones al sistema de seguridad social por parte de algunos empleadores inconscientes que no toman en cuenta los efectos de esas acciones.
La corrección de esa situación se puede lograr con base en una mayor supervisión de parte de las autoridades correspondientes, pero también se requiere de una revisión de la Ley 87-01 para corregir algunas distorsiones.











