La compañía de ropa y accesorios deportivos Nike se anotó un beneficio neto de US$1,518 millones (€1,300 millones) en su primer trimestre fiscal, finalizado en agosto, lo que supone un incremento del 11% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, según informó la empresa.
El incremento en la rentabilidad se debió a la caída de los costes. Entre junio y agosto, la partida de “creación de demanda” se contrajo un 33%, hasta situarse en US$677 millones (€579 millones). La empresa ha explicado que este descenso se debió a que se había reducido el gasto en marketing como consecuencia de la posposición o cancelación de efectos deportivos.
De su lado, los gastos operativos descendieron un 1%, hasta US$2,298 millones (€1,966 millones). De esta forma, el total de gastos de venta y administrativos se situó en US$2,975 millones (€2,545 millones), un 11% menos.
En lo que respecta a la facturación, Nike ingresó US$10,594 millones (€9,065 millones), un 1% menos que en el primer trimestre del ejercicio anterior.
De esa cifra, los ingresos de la división de calzado crecieron un 4%, hasta US$6,768 millones (€5,791 millones), al tiempo que la venta de ropa se situó en US$2,875 millones (€2,460 millones), un 8% menos, y la de equipo y accesorios se contrajo un 17%, hasta US$371 millones (€317 millones).
Entre junio y agosto, la cifra de negocio de Converse se elevó un 1%, hasta alcanzar los US$563 millones (€482 millones).











