La compañía estadounidense de telecomunicaciones Verizon contabilizó un beneficio neto atribuido de US$4,357 millones (€3,677 millones) en el tercer trimestre de 2020, lo que supone un descenso del 16.1% en comparación con el mismo periodo del año pasado, según las cuentas trimestrales publicadas este miércoles por la empresa.
La facturación entre julio y septiembre alcanzó los US$31,543 millones (€26,601 millones), un 4.1% menos. Los ingresos procedentes de los servicios cayeron un 1.2%, hasta US$27,431 millones (€23,133 millones), mientras que los originados por la venta de móviles se contrajeron un 20%, hasta US$4,112 millones (€3,467 millones).
El coste de los servicios prestados avanzó un 0.7%, hasta US$7,955 millones (€6,708 millones), mientras que el de los equipos vendidos descendió un 20.1%, hasta US$4,379 millones (€3,692 millones). De su lado, los gastos de venta, generales y administrativos repuntaron un 1.7%, hasta US$7,339 millones (€6,189 millones).
A cierre del trimestre, Verizon sumó 1.75 millones de clientes en comparación con un año antes, hasta situarse en 120.32 millones. De esa cifra, 116.2 millones eran clientes de contrato, mientras que 4.1 millones eran de prepago.
En el conjunto de los nueve primeros meses de 2020, el beneficio neto atribuido se redujo un 6.8%, hasta US$13,213 millones (€11,142 millones), mientras que la facturación se situó en US$93,600 millones (€72,928 millones), un 3.6% menos.













