Muchos se preguntan cómo es que la llegada de remesas en 2020 creció 16% más que en 2019, cuando el año pasado fue de parálisis económica mundial, incluido Estados Unidos, nuestro principal receptor. Ese crecimiento supera el promedio de aumento de 7.5% anual de la última década, además de que se torna inusual, si se considera que el desempleo aumentó mucho en esa nación.
La respuesta no está en un aumento de la producción y los empleos en Estados Unidos, ni en una mayor capacidad productiva de nuestros compatriotas allá. De lo que se trató fue de exportación de ayuda social. Esto así, porque el gobierno norteamericano le pasó una ayuda social de US$1,200 mensuales a los ciudadanos pobres allá para enfrentar la pandemia del covid-19, la cual luego se redujo a US$600.
Los dominicanos en esa nación enviaron gran parte de ese dinero a sus familiares aquí y se la “bandearon” allá como pudieron. Esa es la expliación.





