Señor director:
Supongo que usted ha escuchado que hay 82 empresas bajo la Ley de Desarrollo Fronterizo. Sin embargo, en honor a la transparencia, deberíamos avocarnos a una fiscalización de esta legislación de incentivo fiscal. Como dominicano me gustaría saber cuáles han sido los efectos reales de esta gracia que ofrece el Estado a todo el que se instale allá. No sólo sería bueno saber cuántos empleos se han generado, sino la calidad de ese empleo y dónde realmente se genera.
Soy de los que piensa que es necesario incentivar la inversión privada para generar valor a la economía, especialmente a través de los empleos.
Quizá el Estado debe ser más prudente en estas exenciones y condicionarlas a los resultados esperados en la ley. Sé que la frontera es una zona muy deprimida, pero esto tampoco puede ser motivo para que llevemos promesas que luego de 20 años no se han podido cumplir. Apuesto a más y mejores empresas en la frontera.
Hugo López de Jesús D.


