[dropcap]P[/dropcap]or la generación a la cual pertenezco y la carrera que he ejercido (publicidad), estoy en esa élite que disfruta de la historia de transformación de Steve Jobs y Apple, a la tecnología digital.
Desde la aparición de las Apple Clasic, hasta el más remoto de sus productos creados y más tarde sus aplicaciones, todas las he disfrutado sin fronteras.
He escrito ya varios artículos acerca del cambio o más bien el relevo de emociones a partir de la plataforma de Apple y migrando hacia la tecnología Android.
El martes una vez más se anunció en el mercado de China una gran caída de las acciones de Apple, 2.68%, lo que rompió dos barreras que los inversionistas jamás pensaron sucedería tan rápido. Entre las muchas cosas explicaron que la caída se debe a la ralentización económica China, y de cómo esto pudiera estar presionando a la baja de las acciones.
Pero, ciertamente, los expertos y genios de la economía en sus pronósticos jamás toman en cuenta el comportamiento humano a partir de los sentidos, emociones y espacio de necesidades de éstos.
Postulan directamente mirando y estudiando los escenarios de perspectiva económica mundial o regional en sí.
Por ejemplo: un analista de UBS dice que Apple pudiera aumentar la venta del iPhone en 2016 y volver a retomar con esto el ritmo de crecimiento. Como si lo que sucediera en la gente no fuera absolutamente nada.
Steve Jobs ha desaparecido; el genio detrás de la creación ya no existe y se ha hecho claro que el rumbo del espíritu de Apple nunca más ha vuelto a ser lo mismo.
El producto tecnológico que marca mayores cambios con rapidez son los SmartPhones. El escenario creado abiertamente por Apple con el iPhone, cada vez son más las nuevas generaciones que se vinculan con la tecnología Android, que les representa un espacio mucho más didáctico y libre, territorio con el que nace la marca Apple, y que no ha podido reconquistar hasta este momento.
El iPhone le ha dado la razón a los fabricantes de SmartPhone que utilizan Android, brindando una propuesta de un SmartPhone más grande y con una mayor pantalla. Esto jamás fue el estilo de Jobs, en todo, siempre marcó la pauta.
Hace ya cinco años que Apple no deja a sus usuarios con la boca abierta, y apenas se mantiene en el lugar que le dan los consumidores clásicos que regularmente son exitosos y pueden seguir comprando una marca costosa, entendiendo que vive en el primer plano del espacio tecnológico todavía.
La caída de Apple para nada tiene que ver con las acciones, la economía o la devaluación de la moneda. Es una caída anunciada por el momento en que vivimos, por los espacios ocupados en los nuevos consumidores, por la plataforma digital y su velocidad sin igual. Nada tiene que ver con otra marca líder, ya que el liderazgo no está tomado con firmeza por nadie actualmente. Un día Samsung un día Sony. Pasa algo parecido que en el fenómeno Tiger Woods, que ningún golfista actual ha sido tan firme y convincente.
Ha pasado a dominar el escenario la plataforma y hoy día apenas la ventaja de Apple sigue siendo el peso de la marca y lo hermosa que aún se ve en el espejo.











