En la historia económica dominicana ha habido crisis económicas y financieras. En lo que respecta a las del tipo financiero, las crisis han tenido mucho que ver con la debilidad de los órganos supervisores, una realidad que hoy, aparentemente, está superada.
Por lo menos es lo que se puede percibir en la mayoría de los órganos importantes de fiscalización. Por supuesto, hay otros que aún dan mucho qué pensar porque quienes están al frente no tienen el perfil que demanda la posición.
La crisis financiera de 2003, que puede ser atribuible a la incapacidad logística de los supervisores porque no previeron o se confiaron mucho, también tiene tuvo que ver con no saber cómo actuaban los supervisores.
República Dominicana, por decirlo de alguna manera, no había entendido que los sistemas financieros estaban en un proceso de transformación tecnológica que admitía errores.





