Históricamente hemos visto que hay productos que más que alimentos, por su importancia en la canasta básica, suelen ser políticos. Quienes han gobernado desde la caída de la dictadura hacia acá lo saben.
Si hay algo que preocupa a un gobierno es que suban los precios de la carne de pollo, huevos, arroz y plátanos. El aceite también es un producto político, posiblemente más de lo que contribuye con la salud de la población. Sin embargo, si su be de precio se arma un tremendo debate en la opinión pública que afecta la imagen de quienes gobiernen.
Todos los políticos, sin excepción, han politizado estos productos en su momento. Lo hacen, por supuesto, cuando están en la oposición. Lo hizo Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader. ¿Por qué lo hacen? Porque todos saben los efectos que tiene en la población y sus decisiones políticas.




