El comportamiento internacional de los costos del barril de petróleo, así como el retraso y el elevado costo del comercio marítimo inciden en los precios de los productos de consumo masivo en República Dominicana.
El cambio en la estructura productiva del país, que pasó de la producción agropecuaria al turismo y servicios, es un factor que incide en que la nación registre uno de los niveles de inflación más altos de la región.
Así lo explicó el director ejecutivo de Central American Business Intelligence (CABI), Paulo de León, empresa que analiza los precios de las materias primas, quien confirmó que de los 11 países que monitorean, República Dominicana es de las naciones que registra la mayor inflación (8% y 10%) en los últimos meses.
El ejecutivo declaró que la economía dominicana es dependiente del círculo internacional en materia de precios, ya que cada vez importa más alimentos, por lo que absorbe más rápido y fuerte los incrementos de costos que se producen en el exterior.
“Ha encontrado la economía de República Dominicana una razón de ser: el turismo y los servicios y ha dejado de producir. La economía dominicana depende más de la importación que otros países”, señaló.
El ejecutivo de CABI advirtió que el proceso inflacionario traerá un aumento de la pobreza, la migración, la violencia y los robos en la región. Sin embargo, propuso a los gobiernos para enfrentar esa situación bajar los impuestos a los alimentos.
“El gobierno que se sacrifique. Me gusta más eso, bajar los impuestos a los alimentos que dar subsidios y bajar los aranceles. Y en aquellos lugares de extrema pobreza, llevar apoyo con comida”, sugirió durante el webinario “Los impactos del escenario inflacionario actual en la región”.
Deuda
El informe detalla el antes y después de la pandemia el crecimiento de la deuda pública de los países latinoamericanos. En cuanto a República Dominicana, hace referencia en que se ha colocado en el cuarto país en registrar mayor crecimiento de la deuda pública, al pasar antes de la crisis del covid-19 de 52% a 69%, es decir, un aumento de 16.8%.
Otras naciones de la región como Panamá (24.5%) y Bolivia (24.3) alcanzan los mayores niveles de crecimiento de la deuda publica de las respectivas naciones.












