La pandemia del covid-19, la crisis logística y el actual conflicto geopolítico entre Ucrania y Rusia incide en el alza de los precios de los principales commodities. Es una situación que no es ajena a las economías de América Latina, como países dependientes de los precios importados de la materia prima para las industrias locales, explicó Paulo de León, director ejecutivo del Central American Business Intelligence (CABI), en una exposición sobre “Los impactos del escenario inflacionario actual en la región”.
Con la crisis logística, los precios de los commodities empezaron a subir desde agosto 2021, situación que el CABI denomina “la tercera línea de incrementos”.
El ejecutivo expresó que el conflicto geopolítico incide en los precios de los productos básicos, debido a que Rusia es uno de los grandes productores de granos del mundo (maíz, trigo y soya).
Durante febrero, el trigo ha incrementado su precio en un 9%, mientras que el maíz un 8%. Productos como el acero, el oro y la soya registran alzas de 15%, además del aumento que registra los costos de los hidrocarburos.
Según el experto, aproximadamente un 85% de la inflación de las economías de la región es importada.
De León afirmó que el costo de la energía subirá un 173% anual, influido por la crisis energética en Europa.
De acuerdo con los datos del Índice Global de Precios de Materiales Industriales, los costos de los materiales industriales registran incrementos hasta de un 28%, alza que se prevé que siga, mientras que los productos de consumo masivo como las bebidas registran alzas de un 54%. Sin embargo, los insumos de la agricultura están en un 25% más caros.











