La inflación en Turquía subió el pasado mayo un 2.98% mientras que el dato interanual alcanza ya el 73.5%, la cifra más alta en dos décadas y que supone un nuevo encarecimiento de los precios respecto al 69.97% registrado en abril.
Esos datos mensuales, ofrecidos por el estatal Instituto de Estadísticas de Turquía (TUIK), son notablemente inferiores al 5.46% para mayo y al 160.7% interanual que calcula ENAG, un grupo independiente de economistas y académicos.
El dato oficial supone un notable descenso respecto al 7.25% que subieron los precios en abril.
El análisis de TUIK señala que los sectores donde más creció la inflación fueron el transporte, un 107.6%, mientras que la comida y las bebidas no alcohólicas se encarecieron un 91.6%.
El gobernador del Banco Central turco, Sahap Kavcioglu, aseguró el mes pasado que la tasa de inflación iría descendiendo gradualmente y señaló la previsión para 2022 en el 42.8%, mientras que en 2023 sería del 12.9 y del 3.8 el año siguiente.
El banco emisor decidió la semana pasada mantener los tipos de interés en el 14% por quinto mes consecutivo.
La inflación ha ido aumentando de forma paulatina en Turquía desde inicios de 2020, hasta llegar al 36% el pasado diciembre, al tiempo que el banco emisor iba reduciendo los tipos de interés.
A partir de entonces se disparó, con un 48% en enero, un 54% en febrero, un 61% en marzo y un 70% en abril.












