Por si usted no lo sabe, en América Latina sólo hay ocho países que necesitan el visado Schengen para visitar la Unión Europea. ¿Cuáles son estas excepciones? Belice, Cuba, Surinam, Bolivia, Ecuador, Guyana, Haití y República Dominicana.
No tengo que juzgar las condiciones sociales, económicas y características institucionales de los otros, incluyendo si tienen o no dificultades con el respeto de los derechos humanos (si las hubiera) que pudieran justificar que la Unión Europea los incluya entre los que no clasifican para estar exentos del visado Schengen.
Sabemos que Ecuador lleva alrededor de cinco años en conversaciones con la Unión Europea y podría ser el próximo en lograrlo, es decir, sus ciudadanos estarían exentos del visado Schengen para visitar cualquiera de los países incluidos en este acuerdo del espacio europeo. Esto quiere decir que se estrecha el círculo para República Dominicana.
Lo cierto es que casi todos los países latinoamericanos han llegado a acuerdos con la Unión Europea para eximir del visado a sus ciudadanos. Haré la siguiente pregunta un poco larga, pero así debe ser: ¿Cómo se explica que República Dominicana, con una historia tan cercana a Europa, donde se asentaron los europeos por primera vez en el continente americano, que puede mostrar una economía en constante expansión, que es una potencia turística en el mundo, que tiene una renta per cápita media y tiene una democracia y fortaleza institucional ejemplares, necesite visado Schengen para visitar Europa?
Admito que me parece contraproducente que los dominicanos necesitemos de un visado para entrar el espacio Schengen, por lo menos para estancias cortas de no más de 90 días.
No sólo considero que los ciudadanos de República Dominicana merecen la exención del visado Schengen para estancias cortas por razones históricas y económicas, sino que nuestro país ha logrado avances extraordinarios en materia institucional y de controles de identidad. Tenemos un registro civil con altísima confiabilidad. Otro punto a tomar en cuenta es que fuimos de los primeros Estados en América Latina en utilizar el pasaporte biométrico, lo cual otorga mejores niveles de confiabilidad.
Ahora bien, si la estancia se explica por asuntos laborales, de estudios o cualquier otra razón válida, entonces sí podríamos ver las condiciones. Si bien nuestra renta per cápita apenas supera los US$9,000, no debe constituir una referencia para eximirnos o no del visado, ya que esta decisión se toma en base a condiciones generales y nunca particulares.
Tengo entendido que desde 2018 la embajada dominicana en Madrid ha hecho diligencias para lograr la exención del visado para nuestros ciudadanos. No ha sido fácil. No se ha logrado. El interés de parte de las autoridades españolas ha sido un tanto tímido. Ahora, según la información que manejo, ha habido nuevos contactos y acercamientos de parte del Gobierno dominicano para alcanzar la meta. Sin embargo, todo está a la distancia de una quimera.
¿Hay esperanzas? Por supuesto. Nuestro país será sede este año de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, un escenario idóneo para plantear el tema. España ocupará la presidencia de la Unión Europea ahora en 2023, lo cual es otra razón que abre la posibilidad de la exención del visado.











