Los grandes deudores, por su capacidad e historial crediticio, generan más confianza en la banca. Esto es lo que dicen los números.
Ejemplos hay de más. La Superintendencia de Bancos destaca que con respecto al costo del financiamiento para la industria, la tasa promedio se situó en 8.9%, cerca de 1.7 puntos porcentuales por debajo del interés de la cartera de crédito comercial.
De manera más segregada, el sector financiero otorgaba una tasa de interés promedio a los mayores deudores industriales de 8.3%, a los medianos deudores de 11.5%, a los menores de 14.6% y microcrédito de 35.4%.
¿Podría esto ser injusto? Desde la perspectiva de las oportunidades que necesitan los sectores más necesitados, podría resultar contraproducente, ya que sin recursos no habrá posibilidades de desarrollo de ningún sector productivo.





