Aquí el dato: el 49.8% de los residuos que terminan en el vertedero de Duquesa proceden del Distrito Nacional. Esto significa 719,382.6 toneladas de las 1,443,646.6 toneladas vertidas durante el 2022.
A este les siguen Santo Domingo Este con 223,970.5 toneladas; Santo Domingo Oeste, 171,392.8 toneladas y Santo Domingo Norte, 120,065.4 toneladas. En tanto, el recolector privado vertió 133,980.1 toneladas durante el año pasado, registra la Oficina Nacional de Estadística (ONE). En menor cantidad, el distrito municipal de La Victoria (8,527.2 toneladas), Pantoja (22,135.8 toneladas) y Los Alcarrizos (44,191.9 toneladas).
Esta realidad no es ajena para los 11.5 millones de dominicanos, quienes generan 1 kilogramo de residuos sólidos municipales por día. Los datos se vuelven más alarmantes si se observa que más del 80% de estos desechos son valorizables, pero apenas un 6% se recuperan para reciclar por los buceadores informales.
Para el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Miguel Ceara Hatton, esta problemática está en proceso de concluir. “Podemos decir que Duquesa es un vertedero controlado, donde más de 86,000 metros cuadrados de los 1.3 millones está en proceso de un cierre definitivo”, aseguró.
De acuerdo con Ceara Hatton, la solución a la contaminación por plástico requerirá de un esfuerzo mancomunado que involucre al sector privado, los gobiernos locales, las instituciones públicas y el ciudadano. “Debemos convertir la sostenibilidad en una cultura, reducir la generación de residuos en un cambio cultural y de modelo productivo”, afirmó.
Para que el 40% de esos desechos puedan entrar a la cadena de reciclaje, el país necesita fortalecer esta industria a través de estrategias, responsabilidad y la implementación de una cultura de sostenibilidad. De hecho, el ministro lo afirma: el productor, importador y comercializador debe ser responsable de todo el ciclo de vida del producto, para garantizar su reincorporación a la cadena productiva.
“La empresa que trae al país una tostadora es responsable de asegurarse que al final de su vida útil ese aparato sea llevado a una facilidad donde sus piezas y materiales puedan ser reaprovechados”, indicó el funcionario.













