El banco de inversión Morgan Stanley cerró el tercer trimestre de 2023 con un beneficio neto atribuido de US$2,262 millones, lo que supone un descenso del 9.3% en comparación con el mismo periodo del año pasado, según ha informado la entidad estadounidense.
Los ingresos entre julio y septiembre sumaron US$13,273 millones, un 2.2% más que un año antes. De esa cifra, los ingresos procedentes de la gestión de activos aumentaron un 6%, hasta US$5,031 millones, mientras que los procedentes de operativa bursátil se elevaron un 10%, hasta US$3,679 millones.
Sin embargo, la cifra de negocio de la rama de banca de inversión retrocedió un 24%, hasta US$1.048 millones, mientras que los ingresos por comisiones y tasas descendieron un 3%, hasta US$1,098 millones.
De su lado, el banco informó de que sus ingresos netos por intereses en el trimestre cayeron un 21.2%, hasta US$1,977 millones, ya que, si bien los ingresos por intereses sumaron US$13,305 millones, un 118% más, los gastos por intereses crecieron un 215%, hasta US$11,328 millones de dólares.
De este modo, en el conjunto de los nueve primeros meses de 2023, el beneficio neto atribuido de la entidad financiera fue de US$7,147 millones, un 15% menos. En ese mismo periodo, su cifra de negocio neta alcanzó US$41,247 millones, un 1% más.
“Si bien el entorno del mercado se mantuvo mixto este trimestre, la empresa obtuvo resultados sólidos“, declaró el presidente y consejero delegado de Morgan Stanley, James P. Gorman.
“Nuestra capacidad para reunir activos, junto con nuestra sólida posición de capital y franquicias de clientes líderes, nos posicionan para ofrecer un crecimiento continuo y fuertes retornos para los accionistas en el futuro”, añadió.













