En el año 2023, celebramos con entusiasmo haber alcanzado la cifra de 10 millones de visitantes en el sector turístico. Sin embargo, lo crucial es que cada turista o visitante incremente sus gastos, consumiendo más dólares. Para lograrlo, es imperativo garantizar su seguridad en las calles, permitiéndoles salir con confianza para consumir los servicios y productos dominicanos. No debemos enfocarnos solo en la cantidad de visitantes, sino en la calidad de su experiencia.
Con el fin de lograr una estadía más efectiva y agradable para los turistas, debemos mejorar nuestro desempeño. Este proceso debe comenzar por la educación de la población, proporcionando un servicio de calidad que convenza a los visitantes a consumir y regresar, fidelizándolos. Debemos esforzarnos en ese sentido.
Como mencioné en el artículo anterior, se puede conocer el nivel de un país observando el comportamiento del tráfico y los conductores al llegar y salir a las calles. Lamentablemente, nuestra conducta deja mucho que desear, independientemente del nivel educativo de los conductores; todos nos comportamos de manera irresponsable, sin consideración por nada ni nadie, lo que resulta en catastróficos incidentes cada año.
La educación y la conciencia ciudadana no se logran de la noche a la mañana, por lo que es crucial asumir la educación acompañada de sanciones y consecuencias. Aquellos que violen las reglas deben enfrentar las consecuencias (multas), proporcionando financiamiento a las autoridades para actividades relacionadas con el tráfico y la reparación de daños ocasionados.
En nuestra sociedad, es frecuente que aquellos que intentan cumplir con las reglas y la ética paguen un alto precio por su bondad. Son ignorados, pisoteados y violados por aquellos que desafían los derechos de los demás en busca de beneficios sin temor a sanciones. Esto crea un mal ejemplo que se propaga rápidamente.
Si nuestras autoridades no muestran voluntad para aplicar la ley, no lograremos detener el deterioro del tráfico en nuestras calles. La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) debe exigir la revisión técnica de los vehículos y verificar el seguro antes de otorgar el permiso de tránsito (placa). Propongo que utilicen la inspección de las aseguradoras para otorgar cobertura, mientras se diseñan otras alternativas de soluciones más efectivas para cumplir con las leyes.
En primer lugar, es esencial aumentar la vigilancia y supervisión de las empresas con flotas de camiones y patanas, la emisión de licencias de conductores y la vigilancia de los agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett).
También se deben llevar a cabo redadas aleatorias en los peajes para los conductores de vehículos pesados y autobuses, con el objetivo de combatir el consumo de drogas y alcohol, intervenir los tramos y entornos mas siniestrados etc. Necesitamos tomar decisiones más estructuradas en relación con el tráfico, ya que está obstaculizando nuestro desarrollo, y dañando nuestra salud.











