Los candidatos a la Presidencia de la República, Luis Abinader (PRM), Leonel Fernández (FP) y Abel Martínez (PLD), comparecieron este martes ante la matrícula de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). Fueron tres ponencias cargadas de optimismo, promesas y salpicadas por las indirectas propias de un proceso electoral. No fue un debate.
Este ejercicio que hace la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD) cada cuatro años, a propósito del proceso electoral, es loable y debe ser reconocido por todos los sectores y tomadores de decisiones, ya que sube al escenario a quienes pretenden dirigir los destinos del país. El Presidente de turno, como es lógico, busca seguir dirigiendo el Estado.
Abinader está claro en que el sector industrial se erige como pilar fundamental en la generación de riqueza y oportunidades laborales en República Dominicana. Reconoce que con más de 480,000 empleos directos, contribuye significativamente al 27% de los ingresos fiscales estatales y representa más del 30% del producto interno bruto (PIB).
Es destacable que estos logros, según el jefe de Estado, son fruto de un entorno propicio, marcado por la confianza y la seguridad jurídica, que ha atraído inversiones privadas en magnitudes históricas. Esto es lo que piensa y defiende el actual Presidente.
De su lado, Fernández se comprometió a revolucionar el panorama económico dominicano priorizando las compras de productos y servicios de origen local en su eventual gobierno. Consciente del papel crucial que desempeña el sector industrial como motor de riqueza y empleo en República Dominicana, dijo que enfrentaría desafíos clave para su crecimiento sostenible.
Se adhiere a los seis ejes propuestos por la AIRD, destacando la promoción de encadenamientos productivos y la valorización de lo “hecho en casa”. El líder político identificó los retos fundamentales del sector, desde la integración manufacturera local hasta la generación de empleos de calidad.
Más crítico que Fernández, el candidato del PLD promete eliminar el pago del anticipo fiscal, un impuesto que considera más perjudicial que beneficioso. Ninguno, afirma, cumplió con esta promesa, por lo que se presenta como la única opción capaz de llevarla a cabo. Además, dice estar preocupado por la falta de reformas significativas durante los cuatro años del gobierno actual. Esperemos el 19 de mayo de este año.









