Dado que República Dominicana ha salido ilesa de distintos eventos climatológicos que han desbastado a destinos como Puerto Rico, o eventos sísmicos como los que han impactado a Haití, podría pensarse que el cambio climático ha pasado por alto a la media isla. Sin embargo, las cifras son precisas sobre cómo el clima está cambiando para la nación caribeña.
Un reciente reporte de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) detalla cómo el ambiente ha presentado “extremos de precipitación” solo en los últimos tres años. Si bien los eventos acontecidos en los dos últimos noviembres han sido trágicos a nivel económico y social, las recientes estadísticas muestran cómo el cambio climático está incidiendo en el clima tropical.
Según la publicación, de acuerdo con los datos de precipitaciones para el mes de noviembre de los años 2021 al 2023, período que marca el final de la temporada de huracanes en el Atlántico y el Caribe, se observa un aumento constante en los milímetros de lluvias experimentadas a lo largo de los últimos años.
En comparación con años anteriores, en 2023, las estaciones de monitoreo ubicadas en todo el país registraron niveles extremos de precipitación, alcanzando un promedio de 264.06 mm de lluvias. Esa cifra es más del doble de lo registrado en 2021, cuando se promedió 100.45 milímetros y 2022 cuando se reportó 154.06 milímetros.
Esta variabilidad en las precipitaciones en República Dominicana puede atribuirse a una combinación de factores naturales y actividades humanas, lo que ha provocado inundaciones catastróficas, pérdidas de vidas humanas y enormes daños materiales y económicos. El país, por eventos hidrometereológicos extremos asociados al cambio climático, pierde anualmente un equivalente al 0.7% del producto interno bruto (PIB), estimó el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD). Solo las lluvias de noviembre del 2022 y los huracanes del 2022 afectaron el 1.6% del Gasto Público.
Como si se tratara de una película de ficción, la situación se agrava con climas extremos en zonas específicas solo en la media isla. La tendencia hacia precipitaciones elevadas se observa principalmente en zonas montañosas y provincias costeras, como lo demuestran los registros de las estaciones meteorológicas en Samaná, donde se ha registrado una acumulación anual de lluvias de 3,709.5 mm solo en 2023.
En contraste, en zonas secas como Monte Cristi, la precipitación es considerablemente menor, alcanzando tan solo 276.20 mm anuales. Este bajo nivel de precipitación conduce a períodos de sequía, que puede afectar negativamente los campos agrícolas y los pastizales.
Calentamiento dominicano
De acuerdo con la publicación, entre 1993 y 2023, se ha registrado un incremento de la temperatura media de 1.2 °C, atribuido principalmente a la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Entre estos gases, el dióxido de carbono destaca como el principal emitido. En pocas palabras, efectivamente, sí hace más calor.
La temperatura media durante el período de 2000 a 2023 fue de 28.0 °C, mostrando variaciones estacionales. Se registraron valores más bajos durante el invierno (diciembre, enero y febrero), mientras que en el verano (junio, julio y agosto) se presentan valores más altos.
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