La cotización del petróleo cerró el lunes de esta semana entorno a los US$70.00 el barril, alrededor de US$10 más bajo que el precio de principios de agosto cuando superaba los US$80.00.
Si bien ha habido picos en la cotización del crudo, el petróleo no ha sido el principal reto que ha tenido que enfrentar el presidente Luis Abinader en su gestión, por lo menos en los primeros cuatro años. Habrá que esperar ahora en un contexto convulso e inestable, principalmente por los conflictos en Medio Oriente.
Los acontecimientos bélicos entre Israel y Hezbollah, en el Líbano, a principios de semana, provocaron que los precios del petróleo experimentaran un ligero aumento en las primeras operaciones del lunes, influenciados principalmente por las preocupaciones geopolíticas, ya que podrían potencialmente interrumpir el suministro y el reciente recorte de tipos de interés en Estados Unidos, que se prevé impulse la demanda.
Los analistas de los mercados, además, establecían que los futuros del Brent para noviembre subieron 0.20 dólares, alcanzando los US$74.69 por barril, mientras que los futuros del crudo estadounidense para el mismo mes registraron un aumento de 0.22 dólares hasta los US$71.22.
En términos del promedio de los primeros ocho meses de este año, los datos establecen que han estado en US$79.93, mientras la estimación presupuestaria de 2024 es de US$83 el barril, lo que indica que ha estado por debajo del monto estimado. Esto, por supuesto, es una ventaja que le permite al Gobierno recibir un poco de oxígeno, a pesar de leve movimiento de la tasa de cambio en lo que va de año. Podría decirse, en todo caso, que la cotización del petróleo “se la está pichando suave” al Gobierno, pues de poco más de US$80 que costaba el barril en la primera semana de agosto, ahora está cercano a los US$70, lo que representa un alivio para las finanzas públicas.
En la semana en vigor, el Gobierno dominicano anunció que destinó más de RD$90 millones para frenar las alzas en los carburantes, mientras que en el período anterior fueron RD$76 millones. En la primera semana de septiembre fueron RD$159 millones. Como se ve, el monto destinado ha ido bajando.
Y la verdad hay que decirla: además de lo efectiva que ha sido la política monetaria, la rebaja que ha experimentado la cotización del petróleo ha ayudado a reducir los costos en el transporte, aunque en esto el Gobierno asume parte de la carga con el subsidio semanal de los precios de los combustibles.
Hay otra verdad que no se puede negar: además de que una reducción en los precios del petróleo le quita presión a la tasa de cambio, los consumidores tienen más dinero disponible para gastar en otros bienes y servicios, lo que puede estimular la economía.
Además, las industrias que dependen del petróleo como materia prima o fuente de energía pueden ver una reducción en sus costos de producción, lo que puede llevar a precios más bajos para los productos finales. Esto se traduce en una inflación controlada.








