En el Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre, la situación de los servicios de salud mental en República Dominicana es motivo de preocupación.“Sin salud mental no hay familia, no hay trabajo, no hay desarrollo, no hay hijos sanos y no hay matrimonios sanos”, expresa la encargada de Salud Mental del Área V del Ministerio de Salud Pública, Auda Calcaño.
En República Dominicana existen debilidades a nivel de políticas públicas para los enfermos mentales. Según el último Análisis de Situación de Salud realizado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) en 2014, aproximadamente el 20% de la población en República Dominicana padece de algún trastorno mental.
La data indica, que el país no ha tenido información consolidada actualizada sobre el porcentaje real, aunque existen levantamientos separados sobre algunos cambios de atención.
El MSP en su “Plan Nacional de Salud Mental 2019-2022”, subraya que la ansiedad y la depresión son las enfermedades mentales más comunes de la región. En 2022, se reportaron 570,312 casos de ansiedad y 464,164 de depresión en el país, con una prevalencia del 5.7% y 4.7%, respectivamente. Estos trastornos son especialmente frecuentes entre los adultos de entre 15 y 49 años, donde representan el 17.3% de la carga total de enfermedad. Además, este mismo informe arroja que el país destina menos del 1% de su presupuesto en salud mental.
El suicidio es otro problema grave en esta nación. Entre 2000 y 2014 la tasa nacional de suicidio aumentó un 32%. En 2017 se reportaron 578 suicidios, con la depresión presente en el 31.5% de los casos. La mayoría de las víctimas (83%) fueron hombres.
Según la Oficina Nacional de estadística (ONE) entre el 2019 y 2023 la tasa oscila entre 6.60 y 7.13 por cada 100,000 personas de 6 años de edad y más, siendo el 2021 el año con mayor muertes con un 7.13.
El plan nacional señala que los retos más desafiantes han sido la falta de infraestructura adecuada y la alta demanda de servicios de salud mental.
A nivel global, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca que la depresión sigue siendo uno de los principales trastornos mentales, afectando desproporcionadamente a las mujeres, especialmente durante el embarazo y el posparto.
Los adultos mayores también enfrentan una creciente incidencia de enfermedades como la demencia, que se espera que se duplique cada 20 años. A pesar de la alta prevalencia de trastornos mentales, la brecha de tratamiento es significativa, con el 73,9% de las personas con depresión en América Latina y el Caribe sin recibir la atención necesaria.













