República Dominicana se erige como la economía de América Latina que más ha crecido en la última década, sin embargo, enfrenta desafíos que debe atender “con urgencia”. Así lo expresó la representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en República Dominicana, Katharina Falkner-Olmedo, quien tuvo a su cargo el discurso de apertura en el IV Foro Económico elDinero 2024, celebrado por el periódico elDinero en el Hotel Intercontinental.
En su participación, la representante del BID aseguró que la contribución de la productividad al crecimiento dominicano ha sido “marginal”. “Cuando tuvimos este crecimiento del 5%, ¿cuál ha sido la contribución de la productividad? Una contribución muy marginal del 0.7%”, expresó al agregar: “Si mañana le damos a República Dominicana la misma fuerza laboral, el mismo capital, su producción va a ser 60% la producción de Estados Unidos. Es una brecha que tenemos que superar”.
De acuerdo con Falkner-Olmedo, el “bajo” nivel de educación de los estudiantes dominicanos es el factor principal que frena la productividad. De hecho, dijo que los estudiantes formados en República Dominicana tendrán una brecha de cuatro años para lograr ser competitivos.
Explicó, además, que un estudiante dominicano de 15 años tiene el mismo conocimiento que uno europeo de nueve, mientras que el desempeño de un estudiante criollo de 15 es igual al de uno chileno de 11. Esta “falta de productividad”, indicó, se ve reflejada en que más del 50% de las compañías del sector privado refieren que tienen problemas para encontrar empleados con las habilidades necesarias para puestos específicos.
Asimismo, afirmó que los indicadores sociales de la nación caribeña no están alineados con el crecimiento. En ese sentido destacó las brechas sociales que hay en República Dominicana, como las “altas” tasas de mortalidad materna e infantil, el embarazo adolescente, la deserción escolar, así como la informalidad laboral, que alcanza cerca de un 60%.
“Tenemos problemas con la gestión de los residuos sólidos, tenemos deficiencias en el área de agua y saneamiento y tenemos desafíos con la seguridad vial. Estas son brechas importantes”, sostuvo.
No obstante, aseguró que el país caribeño posee “grandes” oportunidades para superar esos desafíos. Uno de ellos, puntualizó Falkner-Olmedo, es la inversión en el bienestar de los dominicanos. “Eso significa más y mejor educación, habilidades del siglo XXI, así como servicios de salud y protección social para asegurar que cada ciudadano pueda tener una vida digna y podamos aumentar esta productividad que tanto necesitamos”, enfatizó.
Además, afirmó que Quisqueya se erige como el país de América Latina y el Caribe que reúne las condiciones para alcanzar el desarrollo. “República Dominicana tiene una economía fuerte que está creciendo, una democracia más madura, estabilidad política y un diálogo constructivo entre los sectores público y privado, así como la academia y la sociedad civil”, sostuvo.
República Dominicana
Durante su participación, Falkner-Olmedo citó los logros de República Dominicana, entre los cuales destacan uno de los mayores crecimientos económicos de América Latina, la estabilidad de la inflación gracias a la política monetaria del Banco Central dominicano (BCRD), el incremento de la inversión extranjera directa, la reducción de la pobreza monetaria, así como la mejora de la calificación del país por parte de la agencia internacional Standard and Poor’s.
“En los últimos años, República Dominicana ha crecido más del 5%. Esto es más del doble del resto de Latinoamérica, nosotros crecimos 5.1%, mientras que el resto creció 2.3%”, expresó al resaltar que la pobreza monetaria se redujo de 44% a 18%, lo cual, a su juicio, se trata de “un gran logro” para la nación caribeña.
Estos logros, de acuerdo con la representante del BID en Quisqueya, son el resultado del trabajo mancomunado de los sectores público y privado. Del sector público dijo que ha implementado medidas económicas responsables con reformas estructurales, mientras que al último lo calificó como “dinámico y comprometido con el país”.
Cambio climático
Datos de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), correspondientes al 2023, ubican a República Dominicana entre los cinco países del Caribe con mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, debido a su ubicación geográfica, lo cual lo deja expuesto ante una mayor incidencia de sequías, olas de calor, así como mayor variabilidad de los niveles y patrones de precipitación.
En cambio, en el ámbito mundial, Quisqueya ocupa la posición 41 en el Informe de Riesgo Mundial 2023 (WRR, siglas en inglés). En ese sentido, Falkner-Olmedo recordó que los eventos del cambio climático le cuestan al país entre el 1% y el 2% del producto interno bruto (PIB) y, de no invertir en mitigantes, ese gasto podría aumentar entre 5% y 6% del PIB a 2030.
La representante del BID instó la colaboración público-privada para crear resiliencia climática a través de infraestructuras.
Empleo y productividad
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en su más reciente informe “BIDeconomics República Dominicana: panorama de oportunidades”, indica que las brechas entre las habilidades que la fuerza laboral desarrolla y las que los sectores productivos demandan, así como la informalidad (6 de cada 10 dominicanos ocupados no cotizan en la seguridad social) limitan la productividad.
Según el organismo multilateral, se deben establecer consejos sectoriales de habilidades para definir la oferta de formación técnica y profesional que responda a las metas productivas del país, incluyendo habilidades verdes, digitales y el dominio del inglés.












