En República Dominicana, las entidades financieras aún enfrentan el reto de ampliar su principal mecanismo de captación de recursos: la bancarización. Este proceso es esencial para reducir los niveles de informalidad que obstaculizan el crecimiento económico del país. En este contexto, Qik Banco Digital Dominicano, el primer neobanco en la nación, se posiciona como un actor clave que está “cambiando las reglas del juego” en el acceso al crédito digital y la bancarización.
En cerca de dos años, esta innovadora iniciativa ha impactado a cientos de miles de dominicanos, alcanzando ya a más de medio millón de beneficiarios. Arturo Manuel Grullón, vicepresidente ejecutivo y gerente de Qik Banco Digital, atribuye este avance a dos pilares fundamentales: la eficiencia operativa y la capacidad analítica de datos.
Durante su intervención en el panel financiero “Canalización efectiva de recursos para el desarrollo”, en el Foro Económico elDinero 2024, realizado en el hotel Intercontinental de Santo Domingo, Grullón destacó que la digitalización y la reestructuración de procesos han eliminado las barreras tradicionales que históricamente han limitado el acceso a la banca formal en el país.
“La digitalización elimina las barreras tradicionales, elimina la necesidad de la sucursal, elimina la necesidad de la fila, baja significativamente el costo y el tiempo de atención al cliente. Y esto permite que podamos invertir en una experiencia diseñada con el cliente en el centro y a un precio mucho más accesible”, expresó el ejecutivo de este banco múltiple con activos ascendentes a RD$7,023.63 millones.
Un claro ejemplo de esta evolución es que cualquier persona puede abrir una cuenta en menos de cinco minutos sin necesidad de desplazarse, citó. Según el último informe de la Superintendencia de Bancos (SB) sobre nuevos deudores y reingresos en el sistema bancario dominicano, Qik Banco Digital, del Grupo Popular, se encuentra entre las instituciones más destacadas. En agosto de 2024, la entidad registró 568 nuevos ingresos y 590 reingresos, sumando un total de 1,158 operaciones, lo que le permitió situarse entre las diez entidades más activas del país.
Grullón también compartió que “tengo testigos aquí del proceso mediante el cual se puede obtener una tarjeta de crédito en menos de cinco minutos”. Resaltó que este rápido acceso al crédito es crucial en un país donde aún un 40% de los dominicanos carece de acceso a servicios bancarios formales. “Si se considera la sub-bancarización, esta cifra se eleva considerablemente”, añadió.
En los últimos 24 meses, Qik Banco Digital ha superado su meta inicial al captar más de medio millón de dominicanos que han depositado su confianza en sus servicios, facilitando el acceso al crédito digital a más de 140,000 personas. “Este éxito no sería posible sin el apoyo continuo de nuestros usuarios”, reconoció Grullón.
Otro aspecto clave en su estrategia es la recolección y utilización exhaustiva de datos. “Esto nos permite crear modelos predictivos más precisos y mejorar nuestras decisiones crediticias”, afirmó.
Gracias a la inteligencia artificial (IA) y al aprendizaje automático, dijo que Qik Banco ha podido combinar información tradicional -como datos demográficos y antecedentes crediticios- con fuentes alternativas como metadatos del celular y comportamiento en redes sociales.
Otras iniciativas
En un contexto donde la inclusión financiera sigue siendo un desafío, Grullón expresó la urgencia de avanzar en diversas iniciativas que promuevan el acceso al crédito digital.
Reconoció también el papel fundamental de los reguladores como el Banco Central (BCRD) y la Superintendencia de Bancos en la promoción del “open banking”. Sin embargo, hizo un llamado a ir más allá; sugirió que la implementación de “open data” podría ser crucial para ampliar el horizonte del intercambio informativo no solo entre bancos sino también con otras industrias como las telecomunicaciones.
La digitalización de las garantías -tanto prendarias como hipotecarias- fue otro punto clave abordado por Grullón. Sostuvo que este proceso es esencial para lograr una inclusión real en el acceso al crédito digital.
“No se trata solo de modernizar procesos, sino de empoderar al usuario sobre su propia información”, enfatizó. En este sentido, manifestó la necesidad urgente de fortalecer el marco regulatorio en materia de privacidad y protección del usuario para asegurar que los datos sean utilizados éticamente.
Entiende que a medida que se avanza hacia una integración más efectiva del “open banking” y “open data” se prevé que el acceso al crédito se facilite considerablemente. “Creemos firmemente que la tecnología y la digitalización son la clave para garantizar que todos los dominicanos tengan acceso a los privilegios y oportunidades que ofrece la banca formal”, puntualizó.
Grullón enfatizó que, en el compromiso hacia la bancarización como un derecho fundamental, es imperativo que todos los actores -sector público, privado y reguladores- colaboren para transformar este ideal en una realidad palpable para cada dominicano.













