La percepción de inseguridad sigue siendo una preocupación para los dominicanos, según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) 2022, publicada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE). La delincuencia ocupa el primer lugar entre los problemas percibidos por la población mayor de 15 años, así como la inseguridad se encuentra en la cuarta posición, superada por el costo de la vida y el desempleo. Esta preocupación es mayormente marcada en zonas urbanas y entre grupos socioeconómicos altos.
El 66.5% de los encuestados señaló a la delincuencia como el problema más relevante, con una prevalencia mayor entre mujeres (68.2%) y habitantes de zonas urbanas (67.7%). De igual forma, el 39% de las personas admitió sentirse poco o nada seguras al caminar de noche en su comunidad, mientras que el 21% afirmó evitar salir de noche por miedo a la delincuencia.
El informe destaca, también, diferencias en la percepción de seguridad según el género. Mientras un 34.9% de las mujeres reportaron sentir “mucho miedo” a la delincuencia, solo el 22.9% de los hombres compartieron esta sensación. Además, las mujeres son más propensas a evitar actividades como portar joyas o manejar efectivo en público por temor a ser víctimas.
En términos geográficos, las regiones urbanas muestran mayores índices de inseguridad percibida, siendo la región Ozama o Metropolitana con mayor cantidad de encuestados (28.8%) que se siente “nada seguro”, seguida de Yuma con un 23%. Sin embargo, regiones rurales como Enriquillo señalan porcentajes más altos de personas que se sienten “muy seguras” con un 47%, seguida de El Valle con un 43%.
Además, el informe subraya una relación entre el nivel educativo y la percepción de riesgo. Las personas con estudios de posgrado, maestrías y doctorados son las que más temen ser víctimas de delitos en el futuro cercano (el 46%). Mientras que aquellos que solo contaban con educación preescolar o ninguna formación (16%) indicó no tener miedo.
Por otro lado, iniciativas como “Mi País Seguro” han buscado reducir estos indicadores. Sin embargo, las cifras de victimización y las brechas de género y región evidencian la necesidad de un enfoque integral que incluya educación y sensibilización comunitaria.
Así también, subraya que las autoridades dominicanas, respaldadas por compromisos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas, enfrentan el reto de diseñar estrategias que trasciendan la acción policial. Crear espacios públicos seguros y fortalecer la confianza en las instituciones son pasos necesarios para mejorar la percepción de seguridad y garantizar una vida digna para todos los ciudadanos.











