El acceso a Internet ya no es considerado un lujo reservado para unos pocos; se ha convertido en un derecho que facilita el ejercicio de otros derechos fundamentales como la libertad de expresión, la educación y el acceso a la información.
En 2016, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH) destacó que la desconexión intencionada de Internet, impuesta por los Estados, constituye una violación de los derechos humanos, subrayando la importancia de garantizar el acceso a la red como un medio para promover la inclusión y la equidad.
Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo especializado de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en tecnología, en 2023 el 67% de los habitantes del planeta, aproximadamente 5,400 millones de personas se encontraban en línea. Sin embargo, aproximadamente 2,600 millones de personas en el mundo permanecen sin conexión a Internet, lo que equivale al 33% de la población global. Aunque esta cifra muestra una mejora respecto a 2022, cuando 2,700 millones carecían de acceso a este servicio.
En República Dominicana, el acceso a Internet ha tomado un papel prioritario como herramienta para reducir la brecha digital y fomentar el desarrollo económico y social. Desde la emisión del Decreto 539-20, el Gobierno declaró de alto interés nacional el derecho al acceso universal a Internet y al uso productivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).
Este marco legal, acompañado por regulaciones del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), ha establecido principios como la neutralidad de la red, que prohíbe a los proveedores bloquear o discriminar contenidos, y garantiza derechos relacionados con la instalación, seguridad y facturación del servicio.
Pero, a pesar de las limitaciones, ha habido avances en conectividad. Según Indotel, las cuentas de Internet móvil activas pasaron de 7.2 millones en 2020 a 8.9 millones en 2022, un incremento de un 24%.
Este progreso refuerza la inclusión digital y garantiza el acceso a oportunidades educativas, laborales y sociales, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU.
Sin embargo, solo el 21.5% de la población dominicana cuenta con una conectividad eficiente y asequible. Esto implica no solo estar conectado, sino tener acceso a una conexión de calidad, confiable y rápida, desde dispositivos adecuados.
De igual forma, el 46.3% de los hogares tiene contratos de servicios de telecomunicaciones y el 52.4% cuenta con Internet ilimitado, según el “Informe Conectividad Significativa 2022”, publicado en julio de 2024 por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Diferencias
El Informe de TIC con Enfoque de Género, también publicado por la ONE, resalta que una tercera parte de la población no cuenta con conectividad significativa, siendo las mujeres las de mayor accesibilidad a un servicio de calidad, representando un 22.2%, mientras que los hombres son el 20.7%.
Entre las principales razones registradas por los hogares para no tener acceso a Internet se encuentran el alto costo del servicio (35.5%), seguido del precio elevado de los equipos (18.9%) y el acceso a la red desde otro lugar distinto al hogar (13.3%). También el 9.5% señaló que no sabía usar el servicio, mientras que el 3.9% indicó tener limitaciones para dispositivos tecnológicos.
La accesibilidad a Internet en hogares dominicanos se ve influenciada por la diversidad de precios ofrecidos por los principales proveedores. Como se observa en la tabla, los planes de internet para el hogar de compañías como Claro, Altice y Viva presentan un rango de precios que va desde los RD$909 hasta los RD$4,995. Esta variabilidad en los costos refleja la segmentación del mercado y busca adaptarse a las diferentes capacidades adquisitivas de los usuarios.
Estos planes varían en función de la velocidad, precio y características adicionales solicitadas, considerando que mientras más costoso es el servicio, mejor puede ser el desempeño de este. Su valor monetario depende principalmente de la velocidad de conexión (medida en megabit por segundo, Mbps), el tipo de tecnología utilizada (como fibra óptica o cable coaxial) y los servicios complementarios como televisión o telefonía fija.
En cuanto a los planes de Internet prepago (los paqueticos de internet), ofrecen opciones diseñadas para quienes buscan flexibilidad y control en su consumo. Estos planes permiten a los usuarios pagar por períodos específicos, como horas, días, semanas o meses, sin necesidad de comprometerse con un contrato a largo plazo.
A partir de RD$15 (en Claro), el usuario puede obtener una hora de internet. Estos incluyen opciones de velocidades moderadas y un límite de datos que se ajusta a las necesidades del cliente, siendo ideales para quienes requieren conectividad temporal o de menor uso, siempre y cuando cuente con el equipo adecuado para uso del servicio.













