La Unión Europea (UE) ha mantenido una postura crítica frente a la política comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, especialmente por su enfoque proteccionista y la imposición de aranceles a productos europeos.
Trump ha calificado a la UE como un “enemigo comercial” debido a lo que considera prácticas desleales en el comercio. En respuesta, el bloque europeo ha defendido el libre mercado y ha buscado soluciones negociadas para evitar una guerra comercial, aunque también ha preparado medidas de represalia en caso de ser necesario.
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha expresado su preocupación por las políticas comerciales de Donald Trump, especialmente en relación con los aranceles impuestos a productos europeos.
Lamentó las medidas, calificándolas como perjudiciales para las relaciones transatlánticas. Además, destacó que la Unión Europea evaluará respuestas para proteger sus intereses económicos, pero subrayó que el bloque seguirá buscando soluciones negociadas para evitar una escalada en las tensiones comerciales.
De su lado, el comisario de comercio de la Unión Europea, Maroš Šefčovič, ha expresado críticas hacia la política comercial de Donald Trump, aunque ha señalado que la UE está dispuesta a negociar para evitar una guerra comercial.
Sin embargo, ha advertido que, si no se llega a un acuerdo, el bloque comunitario tomará medidas firmes para proteger sus intereses. También ha destacado que la UE busca un diálogo constructivo, aunque considera que la administración de Trump no ha mostrado suficiente implicación para alcanzar soluciones mutuamente beneficiosas.
El director general adjunto para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS, siglas en inglés), Pelayo Castro Zuzuárregui, se remite, igualmente, a la posición del bloque. Al hablar con periodistas dominicanos de visita en Bruselas, sostuvo que la Unión Europea es una economía abierta que sigue creyendo en el comercio.
“Estados Unidos es nuestro socio fundamental económicamente y los datos lo reflejan. Vamos a dar una respuesta que siempre queremos que sea negociada, pero que, al mismo tiempo, será firme en la defensa de nuestros intereses y proporcionada. No queremos que se impongan aranceles, no es nuestra voluntad; creemos que eso es negativo no sólo para nuestras empresas y consumidores, sino también para las propias empresas y consumidores de Estados Unidos”, sostuvo.
América Latina
La Unión Europea está asumiendo esa posición de manera abierta y respetuosa, porque es su visión. Castro dijo que América Latina es, al mismo tiempo, una de las regiones con la que tienen una de las redes más densas de acuerdos económicos y comerciales como con ninguna otra región del mundo, los cuales funcionan muy bien.
El mensaje que, según Castro Zuzuárregui envían a la región, es que la Unión Europea está “open por business” (abierta para hacer negocios), por lo que no quieren menos comercio o inversión, sino que, es más. En este momento, indicó, América Latina es parte de la solución y no parte del problema.
“Los países latinoamericanos y caribeños se enfrentan muchas veces a problemas muy parecidos a los nuestros, por lo que tenemos que buscar soluciones conjuntas. No queremos imponer soluciones, pero sí queremos buscar, en este mundo convulso donde las normas se ponen en cuestión, …seguir creyendo en las normas y el multilateralismo”, explicó.
Refirió que América Latina y el Caribe son fundadores y socios del multilateralismo, por lo que considera que deben buscar la manera de encontrar soluciones conjuntas a problemas compartidos.
“Es así como nosotros vemos esa situación”, indicó.
Diplomacia en acción
Afirmó que la diplomacia dominicana es muy hábil para saber aprovechar el posicionamiento que tiene el país en diferentes escenarios, incluyendo la Alianza por la Democracia y del Desarrollo y otras iniciativas. En términos de la relación económica, refirió la conexión que hay con el bloque a través del Cariforum y el Acuerdo de Asociación Económica (EPA, siglas en inglés).
Valoró la conexión que, al mismo tiempo, tiene República Dominicana con Centroamérica a través del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En este sentido, entiende que es al propio país al que compete decidir.
“No creo que sea un problema, yo lo veo más como una ventaja, pues es un país que sabe jugar en diferentes escenarios y para nosotros es algo útil”, dijo el ejecutivo. “República Dominicana es nuestro primer socio comercial en la región por el peso económico que tiene y somos los segundos inversores”, agregó.













