Establecer un marco de conductas éticas en las empresas, definir los objetivos y revisar los comportamientos y valores a lo interno de las organizaciones son aspectos fundamentales para garantizar que un programa de cumplimiento sea efectivo.
Así lo consideró el consultor jurídico de la empresa César Iglesias, Miguel Canó, durante el panel “Buenas prácticas en ‘compliance’”, celebrado por la World Compliance Association (WCA) capítulo República Dominicana en la Superintendencia de Bancos.
“Ese código de ética debe soportarse en políticas y procedimientos”, explicó Canó al tiempo de resaltar la importancia de evaluar ese código de ética, para que en caso de que se detecten deficiencias, actualizarlos.
Al valorar la importancia de robustecer el sistema de control interno de las organizaciones con programas de cumplimiento, el especialista aseguró que los consejos de administración deben demostrar su compromiso con el cumplimiento y con el establecimiento de una cultura ética.
De su lado, la consultora jurídica de la Superintendencia de Bancos (SB), Luz Marte, destacó la importancia de que los empleados de las organizaciones no solo se enfoquen en el logro de las metas individuales y del equipo al que pertenecen, sino que esté alineado con el cumplimiento de la normativa y los procedimientos internos.
“Sin el cumplimiento se puede, incluso, comprometer la responsabilidad de la empresa o de la institución”, argumentó tras indicar que las evaluaciones de desempeño podrían contribuir a que se garantice el cumplimiento de las normativas de las instituciones.
Denuncias en empresas
Marte indicó que es vital contar con un procedimiento interno, donde esté reglamentado cómo se operativiza la gestión de una denuncia. Asimismo, consideró que es fundamental mantener la anonimidad de los denunciantes, y que, a su vez, se garantice que el denunciante no sea objeto de represalias.
“También me parece que la objetividad con la que se le da tratamiento a las denuncias es un factor importante”, señaló la funcionaria, al tiempo de precisar que “quien recibe la denuncia no va a partir únicamente de los elementos con los que se les proporcionó, sino que el proceso conlleva elementos de depuración que permiten llegar a la verdad”.
Según Marte, las denuncias también son un mecanismo para que la institución o la organización escuche y se entere de cuáles son aquellas situaciones que “aparentemente” no están claras en la mente de los colaboradores o de quienes integran la institución. Agregó, además, que no debe verse como una conducta que se va a sancionar, sino como una conducta que amerita ser tratada a nivel organizacional.
Prevención
Babaji Cruz, quien es el presidente ejecutivo de la firma consultora LEXI, destacó el papel del “compliance” en la prevención de la corrupción en las organizaciones y la sistematización de obligaciones.
Asimismo, reconoció que las leyes por sí solas no son la solución definitiva. “Las leyes no se cambian diario, semanal, mensual”, dijo al tiempo de resaltar la necesidad de adaptar las organizaciones a las buenas prácticas.
Cruz señaló que así como los malhechores buscan constantemente maneras de “saltarse la norma”, las organizaciones deben evolucionar en buenas prácticas. La clave, según él, reside en el compromiso de la máxima autoridad y el contagio de las buenas prácticas a través del ejemplo.
Recordó que, si bien el “compliance” es preventivo, la sanción disuasiva es vital para evitar la impunidad y asegurar que lo que está mal, no importa quién lo haga, sea gestionado.












