La industria del café en República Dominicana está en un proceso de recuperación que aporta a la economía, no solo por su reconocida calidad en mercados internacionales que impulsa las exportaciones, sino también por su impacto en el desarrollo rural y la generación de empleo.
De hecho, un 93% de las empresas que conforman este sector son micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), lo que subraya la estructura predominantemente familiar y local del negocio.
Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las microempresas cafetaleras constituyen el 73% del total. Les siguen las medianas empresas con un 13%, y las pequeñas empresas con un 7%. El 7% restante corresponde a las grandes corporaciones del sector.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) identificó, hasta julio del pasado año, un total de 15 industrias dedicadas a la elaboración de café en el país. De estas, el 93.3% pertenece a la manufactura local, mientras que el 6.7% opera bajo el régimen de zonas francas. Destaca que la cadena productiva se concentra principalmente en las subactividades de “tostado, torrado, y molienda de café”, que aglutina al 93% de las operaciones, y “torrefacción de café”, con el 7% restante.
Geográficamente, precisa que el domicilio fiscal de estas industrias se distribuye de la siguiente manera: el 66.7% se ubica en la zona metropolitana, el 26.7% en la región del Cibao y el 6.7% en la zona Este. A nivel provincial, el Distrito Nacional concentra el 60% de estas operaciones, seguido por Santiago de los Caballeros con el 26.7%. Santo Domingo aporta el 6.7%, y Hato Mayor el 6.3%.
Empleo formal del sector
En lo que respecta a la generación de empleo formal, los datos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) para el período 2015-2024 revelan una media de 1,284 trabajadores cotizantes, con incrementos graduales a lo largo de estos años. En promedio, la actividad cafetalera ha representado el 1% del empleo formal dentro del sector manufacturero dominicano.
Detalla que para el año 2024, el sector ha experimentado un crecimiento del 5% en la creación de empleos. Este impulso se atribuye principalmente a la actividad de “tostado, torrado, y molienda de café”, que acapara el 99.6% de los puestos de trabajo formales y que, en comparación con 2023, mostró un crecimiento promedio del 3%.








