En un contexto donde República Dominicana intenta consolidarse como un nodo estratégico para el comercio regional, el papel de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) aparece como una pieza inevitable en la discusión público-privada. De hecho, cobra mayor relevancia en una realidad donde este sector representa más del 90% del tejido empresarial.
Así, la expansión de las capacidades logísticas abre oportunidades para segmentos tradicionalmente limitados por costos, acceso a mercados y cumplimiento de estándares, y plantea un reto central. Se trata de cómo integrar al sector productivo más numeroso del país en un ecosistema dominado por grandes operadores.
Durante el Foro Económico elDinero 2025, desarrollado bajo el lema “República Dominicana en el mapa logístico: Agenda público-privada para un hub competitivo y sostenible”, el director general de Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme), Fabricio Gómez Mazara, detalló a elDinero los desafíos y los avances para que este segmento pueda insertarse en cadenas de valor con proyección internacional.
En conversación con este medio, señaló que considera que las mipymes están en el punto crítico para dar un salto estructural. “Si hay un sector de nuestra economía que requiere rápidamente su internacionalización son las micro, pequeñas y medianas empresas”, afirmó. Desde su perspectiva, la expansión del país como plataforma logística debe ser vista como el vehículo clave para ese cambio.
El funcionario explicó que, en el entorno actual, los digital marketplaces se han convertido en un puente accesible para que un emprendimiento pueda exponer su oferta al mercado global. “Hoy los digital marketplaces, a un costo muy bajo, le permiten a las mipymes mostrar sus bienes y servicios en ese mundo global. El mercado es el mercado mundial”, señaló.
Esto significa que una empresa puede producir en República Dominicana, pero vender a cualquier destino donde exista demanda, especialmente dentro de una diáspora dominicana con creciente capacidad de compra. Sin embargo, para que ese proceso sea sostenible, se requiere una estructura logística eficiente, moderna y adaptada a las exigencias internacionales.
“Las mipymes compiten con sus homólogos de la región y del mundo en desventaja por no tener una respuesta logística acorde con estos tiempos”, agregó.
Cadenas productivas
Una parte sustancial de la intervención del titular de Promipyme estuvo centrada en los mecanismos que se están implementando para que las mipymes puedan incorporarse a las cadenas productivas vinculadas a bienes con alta demanda en el exterior.
Gómez Mazara explicó que trabajan junto a Biviana Ribeiro (ProDominicana) en la creación de un modelo que articule producción, financiamiento, orientación técnica y acceso a mercados. “Estamos tratando de hacer la cadena productiva completa: desde donde se producen los bienes hasta el financiamiento y la orientación para cumplir con los requerimientos sanitarios y fitosanitarios”, dijo.
Se refirió particularmente al potencial de los productos de belleza y cuidado personal de fabricación local, una categoría con creciente demanda internacional, especialmente en mercados donde residen dominicanos. “Cuando alguien en España, Nueva York o Miami ve un producto de belleza fabricado en República Dominicana, automáticamente lo valora más y está dispuesto a pagar más”, explicó.
El funcionario destacó que esta demanda abre la puerta a nuevos encadenamientos, siempre que se cumplan las regulaciones vinculadas al DR-Cafta y los requisitos sanitarios de los países de destino. “Es una triple alianza: financiamiento, orientación regulatoria y apoyo al mercadeo. Esto permite que los productos entren con seguridad al mercado internacional”, afirmó.
Aunque el país esté avanzando en infraestructura y capacidades portuarias, el desafío más profundo, según Gómez Mazara, es la transformación cultural dentro de las propias mipymes.
“No se puede ver el tejido productivo como un todo. Hay sectores más preparados que otros, pero lo fundamental es el cambio de visión”, sostuvo. Explicó que la participación en cadenas globales implica una transformación en la cultura productiva y comercial.
“Cuando alguien entiende que el mercado mundial es el destino de sus bienes, automáticamente cambia su cultura productiva porque tiene que competir. También cambia la cultura comercial del microempresario”, señaló.
Este proceso suele iniciar cuando el emprendedor descubre la necesidad de financiar operaciones más complejas. “Desde que alguien entiende que necesita financiar un furgón, descubre que el límite es el cielo. Ahí cambia su productividad y su visión empresarial”, aseguró.
El titular de Promipyme detalló los instrumentos de apoyo disponibles, particularmente orientados al emprendimiento liderado por mujeres. “En el caso de las mujeres que están emprendiendo, tu firma es tu garantía. Son préstamos de hasta RD$150,000 sin garante ni codeudor”, indicó. Este esquema permite que los emprendedores comiencen a construir historial crediticio para acceder posteriormente a financiamientos de mayor escala.
Pero insistió en que el crédito por sí solo no garantiza sostenibilidad. “A la mayoría de los emprendedores no les va mal por desconocer su rubro, sino porque no saben manejar el efectivo dentro del negocio”, explicó. Por eso adjudicó un peso significativo a los servicios no financieros que ofrecen.
“Apoyamos con orientación para manejar efectivo, inventarios, cuentas por cobrar y cuentas por pagar. Eso es lo que determina si alguien se queda o no en el mercado”, afirmó. Concluyó destacando la necesidad de preparar a las mipymes para un país que aspira a consolidarse como un hub logístico regional.
Mujeres emprendedoras
Uno de los puntos menos visibles, pero más decisivos, del apoyo estatal a las mipymes es el modelo de financiamiento orientado a mujeres emprendedoras, destacó Fabricio Gómez Mazara durante el Foro Económico elDinero 2025.
El director de Promipyme explicó que este esquema busca reducir una de las barreras más comunes, la falta de garantías tradicionales para acceder al crédito en el sistema financiero.
“En el caso de las mujeres que están emprendiendo, tu firma es tu garantía. Son préstamos de hasta RD$150,000 sin garantes ni codeudores”, indicó.
La meta es que estas emprendedoras puedan iniciar operaciones formales, construir historial crediticio y, posteriormente, acceder a montos mayores en el sistema financiero privado.
El programa se complementa con acompañamiento técnico. “No basta con dar el préstamo: hay que enseñar a manejar inventarios, efectivo y cuentas por cobrar. Eso define si un negocio se sostiene”, destacó.
Según el funcionario, la mayoría de los fracasos no proviene de desconocimiento del sector, sino de fallas en la gestión interna.













