La mayoría llora por su crisis, se queja de los bajos salarios y baja educación, y acusa a los gobiernos de sus males. Sin embargo, habría que preguntarse lo siguiente: ¿Qué has hecho tú para mejorar tu situación? ¿Estudiaste? ¿Inviertes o mal gasta? ¿Votaste? ¿Protestas cuándo la sociedad pide tu integración?
No sabemos si estamos viendo una juventud actuando con zombi, pero sólo basta con recordar que el 47% del padrón electoral no fue a votar en las pasadas elecciones. Esto nos da una idea de que la indiferencia es parte del problema de la sociedad.
¿Cómo es posible que alguien dure meses ahorrando para ir a un concierto de un “fartista” que no le aporta nada a su intelecto y cosifica a la mujer, promoviendo el desenfreno sexual, violencia, consumo de sustancias dañinas para la salud?
No hay dudas: Si no es una generación de idiotas, lucha por serlo.









