Las organizaciones están integrando inteligencia artificial (IA) a sus modelos de negocio para generar valor y eficiencia, pero, también, se están abocando hacia la capacitación del personal con el objetivo de garantizar la competitividad.
Así lo establece el informe “El estado de la IA: cómo se transforman las organizaciones para capturar valor”, elaborado por la firma McKinsey, el cual señala, además, que las empresas que logran mayores beneficios económicos son aquellas donde el director ejecutivo, también conocido como “CEO”, supervisa directamente el uso de esta tecnología.
De hecho, el 28% de las empresas ya tiene al director ejecutivo como responsable directo de la estrategia de IA, mientras que, en un 17% de los casos, la supervisión recae en la junta directiva.
Asimismo, los datos indican que el 27% de los encuestados cuyas organizaciones usan IA generativa afirman que los empleados revisan todo el contenido creado por IA generativa antes de utilizarlo, y una proporción similar señala que el 20% o menos del contenido producido con IA generativa se revisa antes de su uso.
El documento de McKinsey refiere que las empresas no solo están utilizando IA, sino que están gestionando sus riesgos. El informe destaca tres riesgos principales que están en el centro de las políticas corporativas debido a sus consecuencias negativas: inexactitudes, ciberseguridad, así como violación de propiedad intelectual.
Según los datos, casi la mitad de las empresas consultadas (47%) admite haber sufrido algún impacto negativo derivado de esta tecnología, lo que ha obligado a los líderes a establecer controles más rigurosos.
Adopción
Acorde con el informe, las prácticas de adopción y escalamiento de esta herramienta son fundamentales para crear valor. Una de ellas es el establecimiento de un equipo dedicado para impulsar la adopción de IA generativa (oficina de gestión de proyectos o equipo de adopción y escalamiento).
La comunicación regular sobre el valor creado por las soluciones de IA generativa, el compromiso del liderazgo a impulsar la adopción de IA generativa, así como la creación de espacios de capacitación para que los empleados de cada rol sepan cómo utilizar las nuevas funcionalidades son clave para la generación de valor.
“La IA es una moneda de dos caras para el trabajador: por un lado, las empresas están invirtiendo en entrenar a su gente para nuevas tareas; por el otro, las grandes corporaciones muestran una mayor propensión a reducir el número de empleados como resultado del ahorro de tiempo”, especifican los datos.













