El turismo dominicano no solo se expande en visitantes, sino también en el volumen y la sofisticación de su financiamiento. Al cierre de 2025, el respaldo financiero total al sector alcanzó aproximadamente US$3,300 millones, integrando recursos provenientes de la banca, el mercado de capitales y los fondos de pensiones.
El dato fue presentado por el asesor general y coordinador técnico de la Superintendencia de Bancos (SB), Enmanuel Cedeño, durante su participación en el foro Capital, Confianza y Crecimiento: Banca y Turismo, organizado por Asociación de Hoteles y Turismo de República Dominicana (Asonahores) y la Asociación de Bancos Múltiples de República Dominicana (ABA), en el hotel El Embajador, donde explicó que esta cifra ofrece una visión más completa del apoyo al turismo, más allá del crédito bancario tradicional.
Según detalló, de ese total, unos US$1,860 millones corresponden a la cartera de crédito de la banca múltiple, mientras que alrededor de US$1,230 millones adicionales provienen de fondos de inversión, en gran medida apalancados por recursos del sistema de pensiones.
“Es una visión mucho más amplia que combina el financiamiento bancario con el mercado de capitales y los fondos de pensiones”, afirmó, destacando que esta estructura refleja la madurez del sistema financiero dominicano.
Este modelo, explicó, permite canalizar recursos de largo plazo hacia el turismo, facilitando la ejecución de proyectos, la expansión de la oferta y el fortalecimiento de la infraestructura vinculada al sector.
El crecimiento del financiamiento ha sido sostenido. Cedeño indicó que la cartera bancaria destinada al turismo ha registrado un crecimiento compuesto cercano al 10%, lo que a su entender muestra una expansión progresiva y estable del crédito hacia esta actividad.
A esto se suma el desarrollo del mercado de capitales, que ha comenzado a desempeñar un rol más activo en el financiamiento productivo. “Tenemos un mercado de capitales en pleno desarrollo que está aportando activamente”, señaló.
Uno de los elementos más relevantes es el papel de los fondos de pensiones. Según explicó, estos recursos han sido canalizados hacia el turismo a través de instrumentos de inversión, aportando financiamiento adicional al sector. “El 90% de esos recursos proviene de fondos de pensiones”, precisó.
Este flujo de capital refleja no solo confianza en el sector, sino también su capacidad de generar retornos sostenibles en el tiempo.
Sin embargo, el funcionario advirtió que el acceso al financiamiento aún presenta desafíos. El crédito al turismo se encuentra altamente concentrado en tres entidades financieras, lo que limita la participación de otros actores del sistema.
“Esto representa una oportunidad para que más entidades se integren”, señaló, destacando la necesidad de ampliar el financiamiento hacia las cadenas de valor vinculadas al turismo.
Asimismo, destacó que el crecimiento del financiamiento debe ir acompañado de una adecuada gestión de riesgos. En ese sentido, mencionó la importancia de incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en las decisiones de crédito.
“Estamos orientando la cartera hacia objetivos más sostenibles”, indicó, al referirse a iniciativas como la taxonomía verde impulsada por las autoridades financieras.
Cedeño también destacó que el fortalecimiento del financiamiento al turismo depende de un elemento clave: la estabilidad del sistema financiero. “La estabilidad financiera es un bien público que debemos preservar”, afirmó.












