La transformación digital está modificando la forma en que las empresas gestionan el talento y elevando la demanda de nuevas competencias en el mercado laboral.
En un escenario marcado por la inteligencia artificial, la automatización y los modelos híbridos de trabajo, las organizaciones buscan equilibrar la adopción tecnológica con el desarrollo de capacidades que las máquinas no pueden sustituir.
En ese contexto, Lorna Hernández, directora ejecutiva de Recursos Humanos para Norteamérica en la empresa de soluciones digitales Ricoh, considera que las habilidades humanas serán el principal diferenciador para que República Dominicana mantenga su competitividad como centro logístico y de servicios.
En entrevista con elDinero, afirmó que la comunicación, la curiosidad, el aprendizaje continuo y la inclusión serán determinantes para responder a la velocidad con que evolucionan los negocios.
Capacitación
Hernández explicó que la rapidez con la que avanzan las tecnologías hace insuficiente la estrategia de buscar únicamente profesionales con las competencias requeridas.
Esta visión coincide con datos del Foro Económico Mundial, que advierte que el 44% de las habilidades laborales clave cambiarán en los próximos años, obligando a las empresas a reentrenar a su personal de manera interna.
“La estrategia de talento no va a ser suficiente decir: ‘Voy a ir al mercado a conseguir este talento’, porque siempre va a haber una brecha de conocimiento que la empresa tiene que tratar de cubrir”, indicó.
Ante esa realidad, señaló que las organizaciones están fortaleciendo programas de especialización y reciclaje profesional para actualizar las competencias de sus colaboradores. Sin embargo, entiende que el esfuerzo debe ser compartido entre la empresa y cada empleado.
“La empresa te va a dar muchas herramientas, pero el empleado tiene que mantener esa curiosidad y ese aprendizaje continuo”, sostuvo.
Inclusión
Para Hernández, uno de los principales beneficios de construir entornos laborales inclusivos es la capacidad de generar soluciones innovadoras.
Explicó que reunir equipos integrados por personas de distintas generaciones, culturas y áreas funcionales permite analizar los problemas desde diferentes perspectivas y encontrar respuestas que difícilmente surgirían en estructuras tradicionales.
De hecho, firmas como McKinsey & Company han demostrado que las organizaciones con alta diversidad en sus equipos tienen hasta un 36% más de probabilidades de superar financieramente a sus competidores gracias a su capacidad de innovación.
“Ahí es donde está el poder, cuando juntamos personas en equipos multidisciplinarios que pueden ver un problema desde diferentes perspectivas y traer soluciones”, expresó.
En contraste, advirtió que las empresas que mantienen modelos excesivamente jerárquicos limitan el intercambio de ideas y reducen sus posibilidades de innovar.
Tecnología
La ejecutiva sostuvo que la digitalización debe entenderse como una herramienta para aumentar la capacidad de las personas y no como un reemplazo del talento humano.
“La tecnología vino para aumentar la capacidad humana”, afirmó. En este sentido, proyecciones de Gartner apuntan a que el uso de IA y automatización incrementará la productividad laboral en un 40%, liberando a los colaboradores de cargas operativas.
A juicio de la especialista, automatizar tareas permite que los colaboradores dediquen más tiempo a actividades relacionadas con la creatividad, la innovación y la generación de valor para los clientes y las organizaciones.
Indicó que las empresas comienzan a medir ese impacto mediante indicadores como la productividad, el compromiso de los colaboradores, las eficiencias operativas y los resultados financieros.
Trabajo híbrido
Respecto a los nuevos esquemas laborales, Hernández considera que el modelo híbrido llegó para quedarse y continuará siendo un elemento relevante para atraer y retener talento.
No obstante, aclaró que la flexibilidad, por sí sola, no garantiza la permanencia de los colaboradores. “El trabajo híbrido es solamente un componente de retención. Lo mismo que el salario; ninguno de los dos es suficiente por sí solo”, afirmó.
Los datos globales lo respaldan: el Índice de Tendencias Laborales de Microsoft señala que más del 50% de los profesionales remotos o híbridos considerarían buscar otro empleo si pierden la flexibilidad, lo que eleva la barra para las empresas locales.
A su entender, las empresas necesitan construir culturas organizacionales sólidas, fortalecer el liderazgo y ofrecer oportunidades de desarrollo profesional si desean competir con organizaciones internacionales que reclutan talento remoto.
Desgaste
Frente al incremento de herramientas tecnológicas y procesos digitales, Hernández considera que las organizaciones deben incorporar a sus colaboradores en la toma de decisiones para evitar el agotamiento laboral.
Explicó que, durante implementaciones tecnológicas complejas, su empresa consulta a los equipos directamente involucrados para conocer qué ajustes requieren, desde cambios en los cronogramas hasta pausas adicionales o refuerzo de personal.
“En lugar de asumir qué necesitan las personas, preguntamos qué necesitan realmente y evaluamos cómo incorporarlo”, señaló.
Competitividad
Para Hernández, las empresas locales también pueden competir por talento sin entrar en una guerra salarial si ofrecen una propuesta de valor más amplia.
Considera que factores como el desarrollo profesional, la sostenibilidad, el liderazgo, la flexibilidad y una cultura organizacional alineada con los valores de las personas pesan cada vez más en la decisión de permanecer en una empresa.
“Las estrategias de talento más integrales, que incorporan todos estos componentes que hoy preocupan a las personas, son las estrategias ganadoras”, concluyó.













